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lunes, 25 de octubre de 2010
sábado, 13 de febrero de 2010
Psicología y cine: Despertares (P. Marshall 1990), por MARIBEL MÍNGUEZ

Ficha técnica
Titulo: Despertares
Titulo original: Awakenings
Dirección: Penny Marshall
Reparto: Robert de Niro, Robin Williams
País: Estados Unidos
Año: 1990
Genero: Drama
La enfermedad del sueño
Basada en hechos reales…
Millones de personas se vieron afectadas por un brote de encefalitis letárgica en los años 20. En un primer momento su origen era desconocido, pero ya en el s. XXI lograron determinar que el agente causante era una simple mutación de la bacteria estreptococos (que ocasiona un leve dolor de garganta). Sus síntomas son tardíos y sumergen al enfermo en un estado de apatía e inmovilidad similar al de las estatuas. Oliver Sacks dio un paso muy importante al usar un fármaco para tratar el parkinson como tratamiento para combatir los efectos de esta enfermedad: La L–DOPA. Este fármaco consiguió mejorar el estado de los supervivientes, hasta el punto de devolverles a la realidad después de 30 años. Dado que su estado les suprimía las emociones, el movimiento, las sensaciones, el habla, etc. Así pues, lograron despertar, recuperar la noción del tiempo y el control de su vida… ¡Volvieron a ser personas! Pero lamentablemente el tratamiento no evita que vuelvan a dormirse.
Comentario
El Dr. Malcon Sayer llega al Hospital Bainbridge en el 1969 para realizar una entrevista de trabajo. Es un medico inexperto que no cuenta con experiencia clínica. Su carrera ha estado dedicada al campo de la investigación pero al necesitar el trabajo acepta un puesto como neurólogo. Al principio se muestra bastante inseguro, apenas sabe como desenvolverse con los pacientes, pero gracias a la ayuda de Eleonor, la enfermera, consigue ganar confianza.
Para Sayer todo era nuevo pero no le cuesta demasiado acostumbrarse al ritmo del hospital. Visita a Lucy en su consulta y observa que ante el estimulo, dejar caer unas gafas, recibe respuesta, Lucy las coge. Por un momento recupera el control motor. Por eso decide indagar un poco mas entre los enfermos y descubre que hay un grupo de 15 personas que presentan un factor común: todos son supervivientes del brote de encefalitis de los años 20.
La relación con estos pacientes es distante y dado su estado no tienen ningún tipo de lazo afectivo. Poco a poco, Sayer, va interesándose más por el caso y decide buscar algún tipo de tratamiento para el grupo. Como la encefalitis guarda similitudes con el parkinson se aventura a probar la L–DOPA con ellos. No sabe las consecuencias que puede tener este tratamiento experimental y a pesar de las limitaciones de la dirección del hospital, consigue que le permitan probarla con uno de sus pacientes.
Aquí es cuando Leonard gana protagonismo. Nos presentan la película con su niñez. En las primeras imágenes podemos verlo con sus amigos jugando, llevando una vida normal… Pero de repente vemos como empieza a comportarse de una forma extraña, pierde movilidad, empieza a suspender, etc. Es uno de los niños afectados por esta rara enfermedad y casualmente 30 años después coincide el Dr. Sayer.
Gracias a la autorización de su madre, ilusionada con la idea de volver a recuperar a su hijo, se pone en marcha el tratamiento. Primero empiezan administrándole pequeñas dosis, pero ante la impaciencia del Doctor se la aumentan. Un día sin más, descubren que el fármaco ha dado resultados, ya que Leonard se despierta.
Este suceso es algo sorprendente y no deja indiferente a nadie... Los progresos con el tratamiento hacen que el Dr. Sayer se precipite y decida administrar a todos el fármaco.
Así pues, la tranquila planta de neurología se convierte en un lugar totalmente distinto. Los pacientes restantes del grupo se despiertan al igual que Leonard y no dudan en explorar todo lo que hay a su alrededor. Se enfrentan a la cruda realidad, al paso del tiempo, a la muerte de familiares, están desconcertados ante lo que ven pero también muchos de ellos se aferran a su nueva vida y no dudan en disfrutar de todo lo que esta en sus manos. Es entonces cuando Leonard se revela, exigiendo que le reconozcan su autonomía y libertad. El, simplemente quiere ser una persona normal, pero la dirección del hospital prefiere esperar para ver como continua el tratamiento. A pesar de la dedicación de los médicos por este caso, pronto Leonard, comienza a deteriorarse. Los tics vuelven a aparecer y la L-DOPA deja de hacer efecto. Leonard empieza a mostrar signos evidentes de una inminente recaída. El Dr. Sayer siente impotencia al no poder evitarlo, no puede verle sufrir de esa manera. En este momento hay una sucesión de escenas fuertes que ponen en entredicho si realmente es necesario que una persona sufra así. Este tema se puede someter a un debate ético. Pero es la elección de Leonard y hay que respetarla. Se enfrenta a la muerte y con tal de evitar la recaída esta dispuesto a cualquier cosa. El milagro se desvanece por momentos. Tanto esfuerzo, ilusión, trabajo…
Aunque el desenlace no sea favorable hay que tener en cuenta que esta experiencia también fue positiva para muchos. Especialmente para el Dr. Sayer que tras este caso logra crecer tanto en el ámbito profesional como en el personal. Su relación con Leonard hace que se humanice y se vuelva más sociable. Leonard le da una lección que le hace reflexionar y que le hará cambiar por completo la visión que tenia de su vida. Sayer pasa de un extremo al otro en el desarrollo de la película. Es una persona reservada, introvertida, poco sociable, que ha vivido siempre sumergido en sus investigaciones. El caso le hace acercarse a los pacientes, conocer sus vidas, a sus familias, establece lazos afectivos con el personal medico y con los pacientes, etc. Consigue involucrarse emocionalmente algo que no todos están dispuestos ha hacer. Pero Leonard no solo era un simple paciente, era su amigo. Confía plenamente en el y no duda ante las evidencias de su enfermedad… No se rinde. Para Sayer la recaída es una gran derrota que le cuesta asumir. Se siente culpable de haber dado la vida y haberla quitado. Pero muy a su pesar no hay ningún tipo de explicación para lo ocurrido. El despertar fue algo que funcionó y que de repente dejo de hacerlo. Tras acabarse las posibilidades de la ciencia el espíritu humano se abrió en el hospital. Recordando así lo realmente necesario, lo poderoso que es tener gente que te quiere, las cosas importantes que tenemos olvidadas, las cosas más sencillas.
Opinión personal
La película me ha gustado mucho. Por un lado porque esta basada en un hecho real y también por la increíble puesta en escena de Robert de Niro y Robin Williams. Es digna de ver.
Fuentes:
http://campus.usal.es/~
Video: Enfermos paralizados recuperándose con música y algunas drogas
miércoles, 3 de febrero de 2010
Oliver Sacks: ¿Qué revelan las alucinaciones sobre nuestras mentes? Comentado por CRISTINA MONTIANO
(Puedes introducir los subtítulos desde la pestaña que hay bajo la pantalla)
Otros videos de TED con subtítulos
Gracia a Los detectives salvajes
Comentario por CRISTINA MONTIANO
En esta entrevista, Oliver Sacks cuenta casos de algunos de sus pacientes para ilustrar el síndrome de Charles Bonnet.
Una de sus pacientes, una señora de unos 90 años, padecía alucinaciones visuales; algunas veces veía personas en traje oriental, con los dientes y ojos muy grandes, que subían y bajaban escaleras; otras veces paisajes nevados, animales… Las alucinaciones cambiaban constantemente. Además, la mujer estaba ciega desde hacía algunos años, y le preocupaba que en su estado tuviera alucinaciones visuales.
Sacks le diagnostica el síndrome de Charles Bonnet, un tipo de alucinaciones visuales que se desarrollan después de la ceguera o el deterioro de la visión. Este síndrome afecta al córtex visual, donde hay millones de células que almacenan imágenes. Cuando se pierde la visión, a veces, se vuelven hiperactivas y emiten las imágenes de forma espontánea. Esto se denomina pananópsia.
Este tipo de alucinaciones son muy variadas y cambiantes, el enfermo puede ver de formas geométricas hasta figuras más complejas, como caras o edificios. Esto se observa en los distintos casos narrados por Sacks: una mujer veía dibujos animados, sobre todo a la rana Gustavo; el abuelo de Charles Bonnet también padecía este síndrome y llegó a tener una alucinación en la que se veía a sí mismo; y el propia Sacks, que está ciego de un ojo, ve formas geométricas.
Por CRISTINA MONTIANO, 1º Batx
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Sacks, O., El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, cap. 11, Anagrama 2009, cap. , por VERÓNICA GÓMEZ

¿Qué es la neurosífilis? La neurosífilis ocurre alrededor de 10 a 20 años después de resultar infectado la primera vez y se considera una complicación potencialmente mortal de esta enfermedad. Hay diferentes neurosífilis:
-La neurosífilis asintomática ocurre antes de la sífilis sintomática y los signos de la enfermedad se pueden observar en el líquido cefalorraquídeo, pero la persona no presenta síntomas.
-La neurosífilis meningovascular provoca problemas nerviosos y oculares. Asimismo, puede haber daño a los vasos sanguíneos, lo cual puede llevar a que se presente un accidente cerebro vascular.
-Las personas con tabes dorsal presentan daño a la médula espinal que empeora lentamente, incapacitándolas para caminar.
-En la parálisis general, el daño a las células del cerebro provoca parálisis, temblores, convulsiones y deterioro mental.
La infección por sífilis causa amplio daño a los nervios del cerebro, lo cual provoca cambios de personalidad, cambios en el estado de ánimo, reflejos hiperactivos, función mental anormal que incluye delirio y alucinaciones, disminución del rendimiento intelectual, cambios en el lenguaje.
Este ultimo tipo de neurosífilis es el que sufrían los dos casos de a continuación.Diferentes casos:
Natasha K. Es una mujer de 88 años, es muy tímida, pero de repente se siente mucho más joven con mucha mas vida que antes y acude al Dr. Sacks porque se autodiagnostica una enfermedad. Natasha le plantea a Sacks que tiene la enfermedad de Cupido (neurosífilis) porque cuando era joven tuvo sífilis, de haber trabajado en un burdel en salónica, su marido se la trató pero eso fue antes de la penicilina y perduro con ella hasta el cambio de personalidad que tuvo.
Mediante unos exámenes, el fluido de la médula espinal dio positivo, corroboró que lo que decía Natasha era cierto , le propuso un remedio pero ella le dijo a Sacks que tenií un dilema, ella hacia mucho tiempo que no se sentía así de viva pero no quería que la enfermedad pudiera llevar a un nivel más de gravedad.
Entonces Sacks le ayudo, le quitó las espiroquetas que eran las que estimulaban su córtex cerebral y producían esas desinhibiciones, así Natasha tendría ambas cosas disfrutaría de una liberación del pensamiento, de esas sensaciones pero sin el peligro de una mayor lesión del córtex .
Miguel era un hombre sencillo, que había sido peón agrícola en Puerto Rico, que no podía expresarse mediante palabras pero se expresaba por dibujos. Miguel fue admitido en el hospital por un diagnostico de manía pero luego se comprobó que estaba en la etapa agitada de la neurosífilis
-Sacks la primera vez que lo vio, estaba muy excitado y le pidió que copiase un dibujo (una caja con un círculo dentro y dentro de ese círculo una cruz) pero él en vez de copiarla la hizo tridimensional, e ignoró por completo el círculo y la cruz.
-El segundo día que vio Sacks a Miguel estaba más excitado que la otra vez parecía que volase y le volvió a pedir que dibujase la misma figura, pero el en vez de copiar esa misma figura dibujo una cometa con un niño agarrándola.
-Y la ultima vez que lo vio, Miguel esta como decaído, triste le habían administrado un tranquilizante y Sacks le volvió a pedir la misma cosa que le dibujase la caja y él la calcó y Miguel le dijo que no veía nada en esa caja que estaba como muerto.
A estos pacientes cuando se les pide que dibujen cualquier cosa las dibujan exactamente como son o las dibujan mucho más pequeñas, pero cuando se anima con L-Dopa lo que han dibujado se transforma en mas grande y si la exaltación es mucho más grande se puede transformar en una cosa muy distinta.
Por VERÓNICA GOMEZ, 1º Batx.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Sacks, O., El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Anagrama 2009, cap. , por MARÍA JOSÉ LÓPEZ
REBECA
Rebeca es una chica de 19 años que carece del sentido del espacio, no coordina los movimientos y tiene mucha torpeza, a pesar de ello, no le impedía ser una chica feliz. El capitulo cuenta que en su mundo imaginario era una apasionada del teatro y del mundo artístico. Amaba el canto liturgia judía, la sinagoga y todo lo relacionado con al mundo eclesiástico.
DIÁGNOSTICO DE SACKS
Tenía problemas perceptuales y espacio temporales y deficiencias de sistematización. Era una masa de deficiencias e incapacidades, una subnormal motriz.
REACCIÓN DE SACKS FRENTE A LA VISIÓN HUMANA
Sacks vio a Rebeca sentada en un banco, antes de entrar a la terapia, y se acercó y se dio cuenta de que a un paciente se le dan resultados a medias, que solo se le da el resultado neurológico y no la visión humana, la visión humana es aquella que se ve a simple vista, que no hace falta una prueba para detectarlo. A veces la visión humana puede llegar a ser más eficiente que la neurológica, porque las visiones neurológicas no muestran las facultades y virtudes de una persona.
HABILIDADES Y DEFICIENCIAS
Rebeca entre otras cosas era un ser inigualable y poético tenia pasión por la coherencia y la composición narrativa. El único pero no poco importante problema de Rebeca era la incapacidad de ver problemas y resolverlos.
CONCLUSIÓN
El caso de Rebeca ayudó a Sacks a ver a una persona de verdad, verla de las dos maneras, neurológica y humanamente. Al fin Rebeca pudo hacer su sueño realidad de poder actuar en teatros y ser lo que siempre había soñado ser. Aquí también comprobamos el poder de la música para organizar y hacerlo de manera eficiente.
Por MARÍA JOSÉ LÓPEZ, 1ºBatx
lunes, 2 de noviembre de 2009
Sacks, O., El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Anagrama 2009, cap. 9, por MARINA BELTRÁN
-La afasia es una enfermedad del cerebro que bloquea el habla y la escritura.
Las personas que padecen esta enfermedad conocen pocas palabras.
La historia comienza en un pabellón, donde los afásicos escuchan el discurso del presidente y, cada uno lo vivía de una manera diferente, unos desconcertados, otros reían, otros parecían recelosos pero la mayoría se divertía y reía.
-¿Qué podían pensar los pacientes?
-¿Le entendían?
-Estos pacientes padecían la afasia más grave.
-Les incapacita para entender palabras.
Se trataba de hablar con naturalidad y ellos captan una parte del significado. Los afásicos no entendieron las palabras, pero tienen una sensibilidad muy desarrollada y sólo con el timbre de la voz y los gestos que hacemos al hablar saben perfectamente si se les miente o no. Para ellos, la expresión vale más que las palabras, esos gestos involuntarios que hacemos al hablar y ese tono en que lo hacemos. Es difícil engañar a un afásico porque se puede mentir con las palabras pero la expresión dice la verdad.
Por eso se reían tanto del discurso del presidente.
En el pabellón también estaba Emily. D, que había sido profesora y poetisa y ahora padecía un glioma en el lóbulo temporal derecho. Ella no podía captar si en la voz había alegría, tristeza, cólera, etc ... y como las voces no tenían expresión para ella, se fijaba en las posturas y gestos del presidente, poniendo mucha atención.
"Ella necesitaba que le dijesen las palabras exactas en el orden exacto ".
Dijo que no es convincente porque utiliza mal las palabras o está ocultando algo.
A nosotros, individuos normales, se nos engañaba porque queremos que nos digan lo que queremos oír, sin embargo, los que tienen una lesión cerebral permanecen desengañados.
Por MARINA BELTRÁN, 1º Batx.
viernes, 30 de octubre de 2009
Sacks, O., Musicofilia, Anagrama 2009, por IRENE CALVO
“Musicofilia” es el título que Sacks escoge para dar nombre al libro en el que trata la música como perfecta terapia para combatir enfermedades o trastornos cerebrales.
El libro está estructurado en cuatro partes claramente separadas. Encontramos, ordenadamente citadas, las siguientes:
En primer lugar “Poseídos por la música. En dicho fragmento se narra el caso de aquellos enfermos que perciben una súbita e incontrolable necesidad de escuchar música.
A continuación, la segunda parte llamada “Una musicalidad variada”. Trata dificultades, molestias e incapacidades para reconocer elementos musicales –tales como la melodía o el ritmo- percibidos por determinadas personas.
Seguidamente encontramos “Memoria, movimiento y música”, donde se fija como idea principal la música como terapia; de tal modo que se logre una recuperación total o parcial de pacientes que sufren enfermedades o trastornos como el síndrome de Tourette.
El libro concluye con “Emoción, identidad y música” título que da nombre a la cuarta y última referente a las sensaciones musicales.
Una vez comentado a grandes rasgos el libro, es oportuno señalar ciertos conceptos a los que Sacks hace alusión. Son pues fenómenos que podríamos considerar cotidianos - de haber nacido con ellos- en los que la música interviene en mayor o menor grado. Es el caso de la sinestesia. Recordar que la sinestesia es una facultad que permite a quien la posee relacionar las percepciones que capta, con un sentido que no es el propio identificador de ésta. Por ejemplo la calificación de un sonido como dulce -el sonido es percibido por el oído y la dulzura por el gusto-.
La subjetividad es la más clara característica de esta facultad pues no necesariamente relacionan de igual manera distintos hombres un mismo estímulo.
Sakcs relata el caso de un paciente que asocia colores a las notas musicales (Do, Re, Mi…) no siendo éstos los mismos en otro enfermo sinestésico.
Otro fenómeno digno de mención que Sacks describe es el tono absoluto. La posesión del tono absoluto es la capacidad de reconocer las notas musicales en los sonidos oídos (como en el canto de un pájaro, en el choque de dos copas o simplemente en las propias notas cantadas por un instrumento). Indistintamente puede ser esta una cualidad innata o bien adquirida aunque forzosamente debe haber sido previamente trabajada.
Sin embargo, además de estos tan curiosos fenómenos, “Musicofilia” se ocupa principalmente de la música terapéutica. La música como ayuda y soporte para afrontar y reducir los síntomas de enfermedades y trastornos cerebrales. Sacks a través de su lectura nos invita a descubrir un mundo musical, donde no sólo la música es un fantástico medio con el que evadirnos sino que además es realmente saludable, especialmente la música clásica, capacitada para estimular inimaginablemente nuestro cerebro. De modo que adentremos la música en nuestro mundo y probemos la experiencia.
Por IRENE CALVO, 1º Batx.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Sacks, O., Un antropólogo en Marte, Anagrama 2000, cap. 1, por ANA I. MUÑOZ

Cap. 1, El caso del pintor ciego al color
Cuenta la historia de un hombre que tras sufrir un accidente se queda ciego al color y decide no pintar más cuadro. Finalmente tras semanas resignándose a estar así decide seguir pintando pero en vez de pintarlos a color, decide pintarlos en blanco y negro. Tras cinco meses así decide visitar a Sacks y le cuenta su historia y Sacks lo ayuda confirmándole lo que tiene y dándole la posibilidad de operarse para volver a ver en color pero él ya se ha acostumbrado a vivir así viendo en blanco y negro y se niega.
Él se siente feliz con su nueva vida.
Por ANA I. MUÑOZ, 1º Batx.
domingo, 18 de octubre de 2009
Sacks, O., El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Anagrama 2009, cap. 24, por ANNA BALAGUER

Cap. 24: El artista autista
El capitulo titulado el "Artista autista" trata de un joven de veintiún años, llamado José , al que todos catalogaban de retrasado mental. Tenia un aspecto frágil y estaba muy delgado.
Un día el Doctor Sacks empieza a tratarlo y le deja su reloj de bolsillo para que el lo dibuje, ante la despectiva mirada de un hombre que le llama idiota y le menos precia solo por el simple hecho de ser autista. José dibujo el reloj introduciendo todos los rasgos, incluso los pequeños detalles como todos los minutos y el circulito interior de los segundos. Lo único que le sorprendió Sacks fue que dibujo la ruedecilla estriada y la presilla trapezoidal del reloj (que sirve para engancharlo a una cadena) amplificadas y que cada número tenia una medida, un estilo. El objeto dibujado simbolizaba su "sentimiento" .
Al Doctor Sacks ya no le llamaron más para ver a José pero el decidió ir a verlo por su propia voluntad, ya que, le inquietaba, quería saber más de el, porque estaba convencido de que no era un idiota como todos decían.
Las terapias consistían en que el le daba algún referente, una imagen de modelo y José la tenia que dibujar. El primer dibujo fue tomado de una revista con magnificas ilustraciones en la que se veía una canoa en medio de un lago.
Sacks quedo asombrado ante la rapidez y la minuciosa exactitud de la reproducción y aun más teniendo en cuenta que José había mirado la canoa y luego había apartado la vista. Esto llevaba a la conclusión que José retenía esa imagen es su mente, pero no obstante el no había dibujado una canoa, sino, su canoa, desde su punto de vista, desde su estado de ánimo.
Luego le dio a dibujar una trucha, el la miro unos segundos y luego se puso a dibujar su propio pez.
Al pez original le faltaba carácter, parecía sin vida, pero el José dibujo, era como una imagen tridimensional, parecía que tenia vida. Estas terapias llevaron a la conclusión de que José tenia una impresionante memoria visual.
Una compañera de Sacks, había tratado a José años atrás y había escrito sobre el autismo en general, diciendo que un número muy reducido de niños autistas son capaces de descodificar el lenguaje escrito. No obstante también hay niños autistas que tienen una extraordinaria habilidad para resolver rompecabezas o desmontar juguetes mecánicos.
Sacks, recopiló más información de José, una ficha en la que se indicaban las primeras descripciones de su enfermedad original: una fiebre a los ocho años acompañada de ataques incesantes y luego continuos , acabando en la aparición del autismo. Además José tenia un trastorno grave de lóbulo temporal, tanto en el izquierdo como en el derecho. Los lóbulos temporales están relacionados con la capacidad auditiva, y, concretamente, con la percepción y la formación del lenguaje, esto podía conllevar a una agnosia verbal auditiva, una incapacidad para identificar sonidos verbales que alteraba la capacidad para utilizar o entender la palabra hablad, de manera que José se hizo "mudo"
Se le considero incurable y un caso perdido. Se le margino de la escuela, y de la sociedad.
Durante quince años apenas salió de su casa, porque su madre no se atrevía a sacarlo debido a los ataques que le daban. Lo cierto es que José desapareció del mundo y hubiera seguido así de no haber hecho una visita al hospital, a causa de un arrebato, el cual le hizo romper objetos y herirse.
No se sabía que había causado este arrebato , lo que estaba claro era que su ingreso en el hospital, le otorgo un desahogo físico y psicológico. Cuando llevaba cuatro semanas allí empezó a tener esperanzas y a sentirse más animado.
La tercera vez que Sacks vio a José le pidió que dibujara aquel pez, que en su día dibujo, y el asintió con la cabeza, cerro los ojos y empezó a dibujar.
Esta vez dibujo dos peces dentro del agua. Le pidió otro dibujo que consistía en una postal de navidad en que salía árboles y en medio un pájaro. Dibujo el pájaro magníficamente , pero cambio la rama en que se apoyaba el pájaro, de ser una rama frágil, el le dio vida y la pinto mas gruesa y con flores. Había transformado el invierno en primavera y por fin empezaba a hablar( más bien a reproducir emisiones extrañas e ininteligibles) y Sacks se sorprendía , ya que todos le consideraban mudo. Habían conseguido reducirle los trastornos del lóbulo temporal y mejorar sus potenciales fisiológicos del habla.
José fue trasladado a un pabellón más tranquilo y sosegado en el que habían un número excepcional de especialistas. Sacks fue a visitarlo, y pasearon por el jardín, no hizo falta ni que le diera la pluma José empezó a observar las flores que habían bajo sus pies y dibujo su propia planta. Un autista, un retrasado mental con un don para lo concreto, es capaz de dibujar un pez o una flor con una fidelidad increíble, pero también puede dibujar uno que sea su personificación.
Hoy en día no se admite que hayan artistas autistas y por ello se les margina, se les trata sin consideración alguna, como si fueran insignificantes.
Los autistas raras veces están abiertos a influencias, su destino es el de estar "aislados"
POR ANNA BALAGUER (1º Batx.)
Sacks, O., El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, cap. 6, por JUAN DÍAZ

Cap. 6: Fantasmas
-Los fantasmas, en el sentido que utilizan los neurólogos, son recuerdos o imágenes persistentes de una parte del cuerpo, normalmente una extremiad, durante meses o años después de su pérdida.
-Los estudió Weir Mitchell durante y después de las guerras de sucesión.
-Había de varios tipos: unos extrañamente espectrales e irreales, otros apremiantes, peligrosamente reales, incluso, otros, intensamente dolorosos, aunque la mayoría completamente indoloros.
-Hubo un caso real de un marinero que perdió el dedo índice en un accidente, y éste le persiguió a modo de fantasma durante 40 años. El marinero afirmaba que aunque él estaba seguro de que el dedo ya no estaba allí, cuando comía o se rascaba la nariz lo hacía con cuidado, por la incontenible sensación de que el fantasma de su dedo le iba a sacar el ojo.
Contrajo luego una neuropatía diabética sensorial grave y perdió toda la sensación de tener dedos , así desapareció también el dedo fantasma.
Por lo cual sabemos que un trastorno patológico central puede ``curar´´ un fantasma.
-También deberíamos hacernos la pregunta de si realmente son malos los fantasmas, ya que a pesar de hacer sufrir dolores y delirios a los afectados también son muy importantes para ellos, ya que los necesitan para poder utilizar las prótesis del miembro amputado.
-Existe el caso real de un hombre que fue al hospital porque perdía el equilibrio, las piernas le flojeaban y se caía. Al principio los médicos le diagnosticaron vértigo, pero tras una seria de pruebas se comprobó que lo que realmente tenía era un fantasma posicional, que consistía en una ceguera virtual de sus piernas y el tacto con estas era inestable y equívoco.
-Existe la duda de si los fantasmas realmente existen, y tras las confusas conclusiones de la ciencia, los afectados afirman que no sólo son reales, sino que les causan un fuerte e insoportable dolor.
A este tipo de dolor se le llama dolor fantasma, como le ocurre a un hombre que tras haberle amputado el pie , le dolía el dedo de ese pie fantasma, porque, según él, antes de la amputación la uña de ese pie no la tenía demasiado cuidada.
-Por último , es necesario decir que estos dolores fantasma no son para nada imaginarios, ya que pueden investigarse por procedimientos neurofisiológicos.
Por JUAN DÍAZ (1ºBatx)
lunes, 12 de octubre de 2009
Sacks, O., El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Anagrama 2009, por IRENE CALVO

Capítulo 22: "Un Grove ambulante"
De nuevo Sacks relata otro tan increíble episodio.
Martin A. es el conocido como “Grove ambulante”.
En su niñez, Martin, sufrió una grave meningitis que le condujo a un estado de importante retraso mental. De padre músico, Martin heredó excepcionales dotes musicales (más propias de un semi genio que de un vulgar melómano), que quizás se agudizaron tras la enfermedad o bien resultaron de ella. En cualquier caso, Martin, a pesar de su retraso, tenía asombrosas facultades: Era capaz de memorizar fielmente lo que leía, veía o bien escuchaba. Por eso aquello de Grove ambulante (el diccionario de música de Grove es una enciclopedia de una extensión de 6000 páginas, que Martin fue capaz de retener tras ser leída una sóla vez por su padre).
Su don, sumado a su lentitud, le hacían ser una persona engreída y vanidosa. Sin embargo, esa esencia se desvaneció tras su inevitable ingreso en una residencia (recordar que Martin era retardado y estaba al cuidado de sus padres que tarde o temprano fallecerían). Esa persona originariamente impertinente y orgullosa se había esfumado dando lugar a otra abatida.
Es en este momento, en el que Sacks, una vez más, advierte la importancia de la música. Hasta entonces Martin había vivido por y para la música, cantando desde que tuvo uso de razón en un coro eclesiástico; además, Martin, era uno de los pocos capaces de considerar la genialidad de Bach en sus composiciones. Desde ese fatal ingreso en la residencia, todo ello había quedado atrapado en un mundo exterior. Martin necesitaba la música tanto como el aire, y con ella Sacks le medicó. Así, afortunadamente sin recuperar su vanidad, Martin recobró su verdadera personalidad.
Comentario:
Después de conocer la historia de Martin me pregunto: ¿Hasta qué punto desearíamos ser como él?
Es indiscutible que todo el mundo querría ser poseedor de tan especial don, ser capaces de retener escrupulosamente toda información percibida sin someternos al duro trabajo del estudio. Sin embargo, no hay que olvidar que ser Martin conlleva algo más. Martin era tan enciclopédico como retardado. Es decir que, aunque podría ser capaz de memorizar gran cantidad de información, lo haría mayoritariamente sin comprender el contenido. Esta segunda característica, supongo que ya nos hace rechazar la posibilidad (en el caso de que existiera) de ser como Martin, un sabio idiota, tal y como señala Sacks. Aun así, hay algo que relaciona las dos mentes, la suya con la nuestra.
En un momento determinado, Sacks relata cómo Martin fue capaz de grabar perfectamente calles y avenidas de Nueva York, así como la música de 2000 óperas y el vestuario de las sopranos y tenores que las representaban. No obstante, hay una diferencia entre ambas informaciones retenidas por Martin. La primera, en oposición a la segunda, carecía de importancia para el protagonista lo que le llevó hasta el punto de si no olvidarla, no saber aplicarla en la cotidianeidad de la vida, en cambio la segunda le resultaba verdaderamente relevante para no dejarla escapar de su saber. A partir de esto, podemos relacionar la sobrehumana mente de Martin con nuestro modesto conocimiento: Hasta las mentes más brillantes (en lo referente a la memoria) observan sus dificultades para retener aquello que creen falto de sentido o de utilidad. (No querría hacer alusiones a asignaturas concretas que según quien parecen inútiles; se estudia duro para sacarlas adelante y más tarde, las olvidamos.) De tal manera que, busquemos inteligentemente la utilidad de lo que aprendemos y no dejemos de ser cada vez un poco más sabios.
Por IRENE CALVO (1º Batx.)
domingo, 4 de octubre de 2009
Sacks, O., El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Anagrama 2009, por MINERVA GÓMEZ


Este capítulo relata la historia clínica de Madeleine, una anciana de 60 años, ciega de nacimiento con parálisis cerebral y movimientos involuntarios en ambas manos.
Muy lejos de ese aparente retraso, Madeleine era una mujer culta e inteligente. Lo que sabía lo ha aprendido escuchando lecturas a través de otras personas. Ella no conocía el método Braille, sentía que sus manos eran “inútiles”. En realidad su enfermedad no tenía relación con la impercepción de las cosas, ya que poseía la sensibilidad necesaria en ellas para poder percibir.
Madeleine, a sus 60 años aún no había descubierto sus manos, el deseo de explorar las cosas, el impulso de conocer y palpar lo que le rodeaba. Involuntariamente, con el deseo de protegerla y ayudarla, su familia le había bloqueado ese impulso. Siempre se lo habían hecho todo. Sus manos eran inocentes, nunca las había utilizado, no habían percibido ninguna forma ni textura.
El impulso inducido por el doctor Sacks, hizo que Madeleine descubriera las formas y las visualizara a su manera. Ante ella se abría un mundo nuevo y bello. La belleza de las cosas más simples la mostraba modelando figuras de barro.
Sus manos pedían cada vez más explorar el rostro y el cuerpo humano de forma delicada y meticulosa, reproduciéndolo en esculturas con rasgos sencillos pero expresivos. Así Madeleine llegó a ser conocida en poco tiempo como la Escultora Ciega de St. Benedict’s. Gracias a ese primer impulso inducido por el doctor Sacks y la inteligencia de Madeleine, sus manos aletargadas durante 60 años despertaron y, con ellas una enorme sensibilidad artística.
Esta historia nos debe hacer recapacitar sobre los enfermos neurológicos, muchas veces subestimados y discriminados. Creo que ante un enfermo de estas características deberíamos hacernos la siguiente pregunta. ¿Miramos más allá de lo que vemos?
Por MINERVA GÓMEZ (1º Batx)
lunes, 28 de septiembre de 2009
Oliver Sacks y la complejidad de la mente, por IRENE CALVO
“Oliver Sacks y la complejidad de la mente” es el capítulo 343 de Redes, programa dirigido por Eduard Punset.
En “Oliver Sacks y la complejidad de la mente” Eduard Punset entrevista al propio neurólogo Sacks introduciéndonos al complejo mundo de la mente. El motivo de dicha complejidad está íntimamente relacionado con la función esencial de la que el cerebro se hace cargo: la supervivencia humana.
En primer lugar mencionar que todo aquello que permanece en nuestros recuerdos no es de una fiabilidad inquebrantable, sino que por el contrario, gran parte de la información que contenemos es inventada por el mismo cerebro. Esta información no existía originariamente y se ha ideado para sustituir esos huecos vacíos que flotan en el interior del cerebro, con el fin de dar un sentido y coherencia a la realidad.
Es cuando la mente empieza a fallar que observamos la verdadera y sorprendente complejidad de la mente. Son cuanto menos extrañas las enfermedades que atañen a la razón. Enfermedades tan asombrosas como la que sufrió el paciente que confundió a su mujer con un sombreo (agnosia visual), con la que el cerebro es incapaz de reconocer las objetos, personas, cosas… visualmente. De patologías como estas y otras se ha encargado el doctor Sacks pretendiendo poco a poco descifrar la complejidad de la mente.
Por IRENE CALVO (1º Batx.)
miércoles, 9 de abril de 2008
Psicología y libros: Oliver Sacks, Con una sola pierna (Anagrama), por Carla Sorlí y Maribel Mínguez
Oliver Sacks es un neurólogo muy importante. Siempre ha solido investigar sobre casos curiosos y escribir sobre ellos. Pero en esta ocasión el protagonista de su libro, es él. Tras un accidente en una desolada montaña, sufre una herida en su pierna, una herida seria pero con solución. Después de su travesía descendiendo la montaña, logra encontrar ayuda y ser trasladado a un hospital. Pero unos días después de la operación (la cual fue realizada sin ningún tipo de complicación), durante el proceso de recuperación de su pierna, empieza a sentir como hay algo que no encaja, no reconoce a su pierna, la siente ajena a él, a su cuerpo. Se empieza a preocupar, pero nadie le cree y se ve obligado a desempeñar dos roles, el de paciente y el de médico. Él mismo, dada su experiencia y sus conocimientos, consigue darse cuenta de su problema e inmediatamente busca la manera de solucionarlo. De lograr que todo vuelva a la normalidad. Es entonces, cuando empezará a luchar por recobrar el control de su pierna, con ayuda de su mente.
El libro, es sencillo de leer, lo que pasa que en ocasiones se hace un poco pesado porque se centra demasiado en su problema, en la pierna. Al ser neurólogo emplea una jerga más técnica, pero bueno, no supone un gran problema para el lector. Lo que más nos ha llamado la atención ha sido sin duda, el trastorno que tiene. Si alguien nos hubiera hablado de este trastorno, tal vez le hubiéramos tomado por loco. Nunca habíamos tenido la oportunidad de conocer tan bien un caso así, y mucho menos de conocerlo de primera mano. Y más de la mano de un neurólogo, que se dedica a investigar casos curiosos, ni él se imaginaba que algún día se vería en una situación como esta. Llama mucho la atención cómo empieza a cuestionarse, cómo empieza a razonar sobre su problema, cómo se hace preguntas, cómo poco a poco va dándose cuenta de su trastorno, en fin, es curioso. Esta experiencia imagino que le habrá servido de mucho, tanto en el ámbito profesional como en el personal. En el profesional porque tras estar durante tanto tiempo ingresado, se dio cuenta de pequeños detalles. Como por ejemplo, del trato que los médicos mantenían con los pacientes, y esto le hizo cambiar ya que se identifico con ellos, fríos, distantes. Él quería mas comprensión por parte de ellos, mas cercanía… Y en el personal porque la experiencia vivida le habrá hecho valorar cosas que antes no tenían demasiada importancia para él. A nosotras también nos ha servido, ya que nos ha hecho hacernos una idea de cómo lo pasan las personas que tienen este trastorno, y también, de conocerlo muchísimo mejor que antes. Recomendamos el libro para leerlo, es bastante interesante, aunque bueno a veces puedes resultar un poco pesado. Pero siempre está bien conocer cosas nuevas, y más de este tipo.
Maribel Mínguez y Carla Sorlí, 1º de Bachillerato, Psicología

