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lunes, 3 de marzo de 2008

Método y razón en Descartes, por Rubén Honrubia

El escepticismo se estaba extendiendo por toda la sociedad Renacentista. Esta escuela afirmaba la imposibilidad de alcanzar conocimiento verdadero, ya que la razón era demasiado débil para ese fin. Además, esta actitud lleva a la parálisis de conocimiento, y por lo tanto deberíamos intentar conseguir la paz interior, la epojé, olvidándonos de las disputas.

Después de esta introducción hay que decir que el pensamiento de Descartes es completamente lo contrario al escepticismo, por eso, se enfrenta directamente a él.

Descartes sí que creía en la posibilidad de la razón para conseguir verdades absolutas y poder así construir un sistema de conocimientos indudables para que ninguna suposición, por extraña que parezca, pudiera derrumbarla. Para construir este sistema hay que ponerse en una postura radical. Renovar la filosofía, ya que siempre esta en disputa, dudar de todo, desde sus ideas hasta las creencias de la sociedad, y una vez hecho esto, confiar en la razón para llegar al objetivo.

Pero se necesita algo para conseguir todo esto, se necesita un método adecuado que dirija la razón por el lugar adecuado y que sirva para alcanzar la verdad. No basta solo con tener buen ingenio, hay que saber usarlo bien. Descartes define el método como simples reglas mediante las cuales nadie tomará por falso lo que es verdadero, aumentando gradualmente su conocimiento. Siempre siguiendo estos 4 preceptos:

1-La evidencia, no admitir nunca algo como verdadero si éste está expuesto a duda. Aquí hay que tener cuidado con la precipitación, aceptar como evidente lo confuso sin estar claro; y con la prevención, no tomar como evidente algo claro y distinto. Esto a su vez nos lleva a dos palabras que también conviene comentar, la claridad, una impresión cuyo contenido está inmediatamente presente en el entendimiento; y la distinción, aquella idea clara que esta separada de todas las otras y definida en sí misma en relación con las demás.

2-El análisis, desmantelar todas las ideas complejas hasta dejarlas en lo mas simples posibles.

3-La síntesis, ordenar estas ideas simples, para volver a montar las ideas complejas, pero ya con la claridad y la distinción de estas.

4-La enumeración, volver a repasar todos los pasos para no equivocarse.

Ya una vez sabidos los pasos, se empiezan a usar. Primero de todo, dudar de todo, y a este primer paso le llamamos, la duda metódica. Duda porque es duda, y metódica porque es (que no, que esto es broma, que me está saliendo muy rollera y no quiero que os aburráis. Ya acabo, tranquilos.)

Es en este momento cuando Descartes consigue sacar esa gran primera verdad, se da cuenta de que dudando, el piensa. Y al pensar, él existe, “cogito, ergo sum”. Se da cuenta de que resistiría la teoría más extravagante que se le pudiera ocurrir a cualquiera. A partir de este instante, es cuando uno se puede construir su casa, sin miedo a derrumbarse

Rubén Honrubia

domingo, 2 de marzo de 2008

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 11

ARGUMENTO DE LA CAUSALIDAD:

Se basa en la teoría de la realidad objetiva de las ideas, es decir, la idea como realidad objetiva o representación de una cosa ha de tener una causa real que sea proporcional a la idea. La idea de un ser infinito debe haber sido causado por un ser cuya realidad en acto sea proporcional a la idea, en definitiva, por un ser infinito.Nosotros somos contingentes e imperfectos, ya que tenemos la causa de nuestra existencia en otros de quienes dependemos. Por lo tanto, tiene que haber un primer ser que no dependa de otro, que sea causa de sí mismo para comenzar la cadena. Y ese es Dios, de donde se infiere que ese ser infinito existe.

ARGUMENTO DE DIOS COMO CAUSA DE MI SER:

Pensando en lo que duda, se da cuenta de que no es perfecto ya que cree que hay mayor perfección en conocer que en dudar, y se pregunta cómo puede pensar en algo más perfecto de lo que él es. Determinando que si puede pensar en algo más perfecto que él, lo ha aprendido de un ser más perfecto. A partir de aquí desarrolla la idea de un ser más perfecto que el suyo, el cual no puede proceder de la nada ni tampoco de sí mismo porque si las perfecciones las hubiese producido él mismo, se las hubiese dado todas, y no las tiene, ya que no puede provenir de algo menos perfecto.
Por lo tanto, esta idea de perfección ha sido puesta en él por una naturaleza más perfecta, Dios.
La existencia es una perfección, por ello tiene que estar en Dios y, por consiguiente, existe.
En conclusión, nosotros somos imperfectos porque dudamos, pero tenemos la idea de perfección. Por lo tanto, ha tenido que ser puesta en nosotros por un ser perfecto, Dios. Estableciendo así una relacion de causa-efecto.

ARGUMENTO ONTOLÓGICO:

En lo esencial, este argumento mantiene "que concebir a Dios es casi la misma cosa que concebir que existe".
Dios es concebido como un ser omnisciente, omnipotente y extremadamente perfecto, lo que implica su existencia, la cual es considerada, por Descartes, como una propiedad puesto que puede ser atribuida a una cosa.
En síntesis, la esencia de Dios implica su existencia, ya que el concepto "Dios" implica perfección, y entre las características de la perfección se encuentra la existencia.

Una vez demostrada la existencia de Dios puede afirmarse su bondad y veracidad y, por tanto, rechazar la hipótesis del genio maligno, ya que engañar es una muestra de imperfección, por lo que no puede darse en Dios.

Yéssica Vizcaíno


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Creo que el ejercicio está bien desarrollado y que resulta más fácil de entender al estar cada parte diferenciada en distintos párrafos.
Por si sirve de algo, los razonamientos se podrían esquematizar así:

A) ARGUMENTO DE LA CAUSALIDAD
La primera prueba se inicia con el párrafo que comienza "Después de lo cual, reflexionando sobre lo que dudaba..." y acaba con "... es decir, para decirlo en una palabra, que fuese por Dios".

Esquematizado el argumento en pasos, podría quedar así:
1- Hay en mi mente muchos pensamientos o ideas
2- Entre esas ideas, las de cosas exteriores (cielo, tierra...) no manifiestan nada más perfecto que yo
3- En consecuencia, esas ideas no prueban que existan tales cosas: puedo haberlas formado yo
4- Pero en mi mente tengo también la idea de un ser más perfecto que yo
5- Esta idea no puedo haberla formado yo, pues lo más perfecto no puede provenir de lo menos perfecto, o de la nada
6- En conclusión, esa idea ha sido puesta en mi por ese ser más perfecto, es decir, Dios, que por tanto existe.

B) ARGUMENTO DE DIOS COMO CAUSA DE MI SER
Comienza a continuación del anterior con " A esto añadí que..." y acaba en "... y en fin, tener todas las perfecciones que podía advertir que estaban en Dios"

Podría abreviarse así:
1- Hay en mi mente ideas de perfecciones que no tengo
2- Si sólo existiese yo, y yo me hubiera dado a mí mismo las perfecciones que tengo, también me habría dado aquellas que no tengo, pero cuya idea está en mí
3- Pero es evidente que no me las he dado, pues no las tengo; como tampoco me he dado las que tengo
4- En conclusión, hay otro ser más perfecto que yo (y ese es Dios) quien me ha dado todo lo que tengo

C) ARGUMENTO ONTOLÓGICO
Empieza con "quise indagar después de esto otras verdades" para llegar a la conclusión que comienza en "por consiguiente..."

Vamos con el esquema:
1- Entendemos por Dios un Ser perfecto, al que no le falta ninguna perfección
2- La existencia, que es una perfección, pertenece pues a la esencia o definición de Dios, como pertenece a la definición de triángulo que sus ángulos sumen dos rectos
3- En conclusión, que Dios, o el Ser perfecto, existe, es tan cierto como una demostración de geometría.

Anabel López

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 14

14. 1. ¿Cómo deduce Descartes la naturaleza de Dios?

Descartes afirma que si existe una idea de perfección debe haber un ser perfecto y por lo tanto para él ese ser perfecto es Dios.
Descartes advierte unas imperfecciones, las cuales no se dan en Dios. Estas imperfecciones se dan en el hombre, que está compuesto por cuerpo y alma, pero no en Dios. Éste no tiene cuerpo.
Así que para Descartes el grado máximo de perfección es Dios.

14. 2. ¿Hasta qué punto puede conocer el hombre la naturaleza de Dios?

El hombre puede conocer la naturaleza de Dios hasta el punto de que hay advertido sus perfecciones.

14. 3. ¿Por qué dice que Dios no es un "compuesto"? ¿Qué significa ahí "compuesto"?

Cuando Descartes habla de compuesto se refiere a un ser formado por cuerpo y alma, por lo tanto dice que Dios no es un ser compuesto, que no tiene cuerpo.

Silvia García

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14. 1. Como bien dice Silvia, pienso que Dios no tiene cuerpo, está libre de aquellos sentimientos, sentidos,... que nosotros sentimos y por lo tanto nos hacen ser imperfectos. Descartes dice: "Así veía que la duda, la inconsciencia, la tristeza y cosas parecidas, no podían estar en él (refiriéndose a Dios), puesto que a mí mismo me hubiese gustado mucho verme libre de ellas." Por lo que aquí tenemos un argumento que demuestra el razonamiento de Descartes, pues a causa de tener cuerpo, somos imperfectos.

14. 2. Según Descartes, podemos llegar a conocer bien a Dios si intentamos comprender que la imaginación es un método que siempre terminamos usando para conocer, pero que éste se basa en los sentidos, por lo tanto, un ser que no es percibo por lo sentidos, no podemos conocerlo a través de ese método, en cambio, si conseguimos escapar del pensamiento y hacer uso de otros métodos, podemos llegar a conocer a Dios completamente. [sobredosis de comas, xD]

14. 3. Ahí veo clara la explicación de Silvia y no tengo nada más que añadir al respecto.
[El profe: podía decirse por un lado que tampoco es pensamiento, pues la sustancia divina es distinta de pensamiento y extensión. También que es simple porque ser simple es más perfecto que ser compuesto, hay más perfección en lo simple que en lo compuesto.]

Laura Herrera

Duda y Criterio de Verdad (Examen Pau del junio de 2005), por Eleonora Chakarova

La duda en la filosofía cartesiana se convierte en el método que le permite establecer su famoso cogito " Pienso, luego existo" a partir del cual se hallan a su vez los criterios generales de certeza, que son la claridad y la distinción. Ahora bien, Descartes como el máximo representante del racionalismo en aquella época rechaza duramente la antigua filosofía de los estoicos medievales y a los escépticos. Los primeros porque tenían una concepción de las ciencias que no funcionaba, es decir porque defendían una serie de posturas muy arraigadas en el catolicismo como por ejemplo la absoluta confianza en la iglesia en detrimento y menosprecio a la razón. [Ojo con esto, repasar la influencia de los estoicos en Descartes.] Y en cuanto a la critica a los escépticos viene por el hecho que ellos dudan de todo, y no consiguen dar un paso adelante y avanzar en su filosofía, ya que como no aceptan nada como verdadero y se niegan a aceptar la posibilidad de alcanzar una verdad absolutamente cierta, se quedan en un estado de bloqueo mental, y se mantienen de esta manera en la epojé una situación que garantiza la tranquilidad y la paz interior.


A diferencia de estas corrientes filosóficas Descartes confía en la razón y en la posibilidad de alcanzar una certeza absolutamente verdadera. Para ello utilizará la duda como un método, de ahí la denominación la duda metódica bajo cuya especulación somete principalmente tres "elementos" [mejor: la duda metódica, que lleva adelante en tres pasos]: los sentidos que nos engañan y nos proporcionan un conocimiento probable pero no seguro. A continuación analiza la confusión que existe entre la realidad y el sueño, que a veces forma como un todo conjunto confuso en el cual es difícil distinguir la vigilia del sueño. De esta manera duda incluso de la propia existencia del mundo material cuya "visión" podría ser fruto de la imaginación. [Atent@s a esto, que es importante: al decir que todo puede ser un sueño lo que hace es poner en duda la existencia del mundo material, como dices. Luego tendrá que volver a recuperar esa existencia, vía la demostración de la existencia de Dios, como sabemos.] Y ya como un caso extremo Descartes duda sobre la posibilidad de la existencia de un Genio Maligno (la duda hiperbólica) cuya misión consistirá en arrastrarnos hacia el error y la equivocación constantemente incluso entonces cuando estábamos seguros de haber encontrado la certeza. [Ojo, el argumento del genio maligno no está en el Discurso del Método, sin en las Meditaciones Metafísicas, otra obra de Descartes. ]

Hecho este análisis es conveniente destacar que el "uso" de la duda cartesiana no es una tendencia que se acerca de forma extrema al escepticismo, sino que es una duda de carácter metódico que precisamente tratará arrebatar [¿?, de derrotar] al escepticismo y encontrar una certeza absolutamente verdadera que permitirá el desarrollo del resto de su filosofía.

De ahí el camino para encontrar la primera certeza sea la duda metódica que consistirá de cuatro pasos: siendo la primera la evidencia, que es la no admisión como verdadero de todo aquello de lo que no se tiene evidencia, y para evitar que nos suceda tal cosa (admitir como verdadero lo no evidente) y caer en el error sería conveniente no precipitarnos en aceptar lo confuso como verdadero, y no excedernos en la prevención no aceptando la evidencia por exceso de desconfianza. Y además seguir el criterio de verdad que es, la claridad equivalente a su vez a la nítida presencia de un conocimiento en la mente, y la distinción, que es la singularización del conocimiento de entre la pluralidad. El segundo precepto o paso es el del análisis y consiste en "analizar" los problemas hasta reducirlos a más sencillos de manera que sean captados por la intuición de manera clara y distinta.
El tercer y el cuarto paso son, por una parte la síntesis que es el paso de los pensamientos simples a los complejos a través del método deductivo. Y ya en último instante esta el paso de la enumeración que permite extender la evidencia captada por la intuición a la deducción.

[Ojo, no confundir los preceptos del método con el recorrido que hemos visto en la duda metódica. Los preceptos dicen en general cómo hay que proceder, mientras que la duda metódica y su continuación establecen cómo llegar al primer principio y lo que de ahí se deriva. Lo hablaremos en clase.]

La elaboración de este método y su aplicación le permite, tal como se dijo antes, por una parte el hallazgo de la primera verdad "Cogito ergo sum" sobre la que construirá su edificio filosófico y por otra parte le suministra el criterio de verdad. [Muy bien: se han dicho dos cosas importantes y ahora se dice una tercera.] Pero también le permite establecer la definición de su ser, es decir, es un sustancia que piensa y no necesita del cuerpo para existir aunque este estrechamente relacionado con este. [Ahora no toca insistir en el cuerpo, pues la certeza se refiere sólo a él mismo como sustancia pensante, como pensamiento.] El problema con el que se enfrentará el pensador ahora es el solipsismo que de alguna manera es el "encarcelamiento" [evitad comillas, buscad expresiones precisas de lo que sabemos que se nos va a preguntar.] del filósofo en su propio pensamiento y la dificultad que supone salir del mismo y explicar la existencia del mundo extramental. Para solucionar este obstáculo se servirá de las ideas, que son la forma que adoptan nuestros pensamientos, entre las cuales se encuentra la idea de Dios, una idea innata, sumamente perfecta y con la mayor realidad objetiva. Esta a diferencia de las demás ideas tiene una existencia comprendida en la misma idea. Esta existencia de Dios en la propia Idea de Dios será demostrada a través de tres argumentos: el argumento de causalidad referido a la idea de Infinito, el argumento de la idea de perfección y el argumento ontológico.

Por tanto la conclusión final a la que llega Descartes es que Dios existe, además es el garante de la verdad de la existencia de las cosas materiales de las cuales el filósofo tiene ideas en su pensamiento , y por otra parte este Dios tan perfecto y bueno no permitirá que se engañe sobre la cuestión de la existencia de las cosas materiales. El error se deberá entonces única y exclusivamente a la prevención, la precipitación, y a la libre voluntad que elije erróneamente aquello que no se presenta de manera clara y distinta.


En conclusión, Descartes a través de la duda metódica de carácter universal e influenciada en cierta manera [en gran manera, aquí no ahorres calificativos] por el método de las matemáticas, alcanza su objetivo que es el encontrar una primera verdad que servirá de base para el conocimiento filosófico "Pienso , luego existo", y además halla el criterio de verdad que le permitirá distinguir la verdad de la falsedad. Este criterio junto con Dios como garante de la verdad permitirán obtener el verdadero conocimiento (y salir del solipsisimo) pese a que algunas veces nos equivocamos pero eso ocurre bajo nuestra responsabilidad ya que somos seres imperfectos y libres con tendencia a la equivocación. En ningún caso podemos responsabilizar a Dios de nuestra equivocación que es la cumbre de la perfección, y tampoco a nuestra razón que bien dirigida por nuestra parte no se equivocaría, los únicos culpables de nuestros errores somos nosotros mismos.


Eleonora Chakarova


Muy bueno. Pensado, elaborado y orientado al título. Atención a cómo mantiene la estructura y a la parte, digamos, "narrativa", que no es otra cosa que el haber digerido antes lo que se cuenta. Fijaros cómo hay siempre mucho que decir. No esperéis al examen para comenzar a pensar. El objetivo es tener esquematizados los puntos importante. Los corchetes "[...]" son del profe.

sábado, 1 de marzo de 2008

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Ejercicios contestados

Hay respuestas contestadas de varios apartados del libro de Descartes en:

http://oscarfilosofia.blogspot.com/

Lo mismo que los medicamentos, consúmase con precaución.

También hay sobre Kant. Lo dejo como enlace para futuras consultas.

Las hicieron alumn@s del año pasado del IES Llombai de Burriana, Castellón. Un saludo para ell@s.

Método y razón en Descartes, por Jose Ferrrale

“La filosofía está en crisis. Son tantas y tan diversas las corrientes que alberga hoy en día que ha perdido su verdadero sentido. Hay que hacer algo sin demora para que la filosofía vuelva a encontrar el norte”.

Sin duda Descartes debió pensar algo así cuando a principios del s.XVII decidió emprender un camino que lo llevara a reencauzar [sic] la filosofía de su época, para lo cual ideó un método, una especie de guía que cualquier pudiese seguir para el estudio de la filosofía. Concretamente, el “enemigo” a batir por Descartes serían los escépticos, que opinaban que no podían saber nada porque no podían estar seguros de nada, es decir, que nada podía ser infaliblemente cierto, puesto que siempre se podía dudar de su existencia.

Este método se sirve de la duda [esto queda un poco raro], por lo que ha sido bautizado como duda metódica, valga la redundancia. Descartes utiliza la duda para no verse influido por ninguna opinión ni prejuicio, se limita a dudar de todo lo que sabe y conoce, y así encontrar una primera verdad sobre la cual construir toda su argumentación para demostrar la existencia de todas las cosas. Pero, ¿Realmente dudó de todo? Lo cierto es que no [Esto tendrías que explicarlo: si te refieres a la moral provisional, dice que va a usarla, pero no por ello deja de dudar de esas máximas.]. Puesto que no sabía ciertamente cuánto tiempo debería estar derribando verdades hasta llegar a esa primera afirmación indiscutible, Descartes ideó una moral provisional, una serie de cuatro máximas que seguiría mientras llevaba a cabo su proceso de duda metódica. A saber, estas máximas eran:

1. Obedecer las leyes y costumbres de mi país conservando con constancia la religión.

2. Ser en mis acciones lo más firme y resuelto que pudiese.

3. Vencerme a mí mismo antes que a la fortuna.

4. Cultivar mi razón.

Por lo tanto, un vez establecidos los patrones que condicionarían su comportamiento mientras llevaba a cabo su método, Descartes se dispuso a definir las reglas del método, aquellas normas a seguir para poner en duda cuánto antes había dado por verdadero, y llegar así a una primera verdad irrebatible. Este método estaba basado en el método matemático, concretamente en el seguido por los geómetras a la hora de realizar sus argumentaciones, y consistía, en primer lugar, en tomar como verdad sólo aquellas cosas cuya evidencia no nos dijera otra cosa. En este punto distinguía que no todos somos capaces de llevar a cabo esta parte, puesto que unos por precipitación, darían por cierta una cosa que realmente no lo es, y otros por prevención, se mostrarían reticentes a aceptar una cosa por verdad aún a pesar de su evidencia. Además queda establecido el criterio de claridad y distinción: sólo aquellas cosas evidentes, que además sean percibidas de forma clara y distinta se tomarán como verdades. En segundo lugar, se nos presenta el análisis minucioso de los problemas, es decir, descomponer todos los enunciados en los más pequeños posibles, que serán percibidos de forma evidente, clara y distinta, para luego, hacer una síntesis, es decir, unir todas estas verdades simples para volver a formar la compuesta, de la que ahora sí estaremos seguros de que es verdad. Por último, el cuarto paso a realizar es la enumeración, es decir, repasar todo el proceso seguido para estar seguros de que no se ha producido ningún error durante el proceso.

Determinado ya el método, Descartes se dispuso a dudar metódicamente de todo, no aceptar nada como verdadero y seguir el mismo camino que sus “enemigos” los escépticos. Pero a diferencia de ellos, que se quedaban en la parálisis mental, o epojé, en la cual no emitían juicio alguno, puesto que al dudar de todo no podían estar seguros de nada, Descartes se dio cuenta de que mientras dudaba, pensaba, y que era necesario que él mismo existiera en tanto que pensaba, y esto lo percibía de una forma tan clara y distinta que no pudo sino admitir que si pensaba, existía, “Cogito ergo sum”, una primera verdad tan clara y evidente que ni las más extrañas suposiciones de los escépticos podrían derribar.

Y es precisamente a partir de esta primera verdad que Descartes fundamenta su filosofía. El cogito pasa a ser el cimiento de toda su posterior argumentación, a través de la cual demuestra la existencia de las ideas, que pueden ser adventicias, facticias o innatas según su origen, y la existencia de Dios a partir de ideas innatas como la de perfección o la de infinitud, que además se sustentará con la existencia de sí mismo; Es decir, Descartes se da cuenta de que es capaz de comprender las ideas de infinitud y de perfección, pero esas ideas no pueden provenir de él, que es un ser finito e imperfecto, por lo que tienen que provenir de un ser superior que sea perfecto e infinito, y ese ser no puede ser otro que Dios. Además, al demostrar la existencia de Dios Descartes se hace una especie de seguro de vida [dejad esta imagen para consumo interno, no para el examen], ya que deja patente a lo largo de toda su obra, que el método es una opción, algo que a él le ha servido, pero que no por eso es infalible ni le servirá a todo el mundo, ya que en una época convulsa como la suya, en la cual se quemó a Galileo en la hoguera por afirmar que el sistema copernicano era el auténtico, el hecho de mostrar su método humildemente y dando siempre apoyo a la iglesia y a la religión, lo salvaguarda ante posibles acusaciones de herejía. [sobredosis de comas, xD]

Posteriormente, y siempre con la razón como herramienta, Descartes demuestra la existencia de todas las cosas a partir de la idea de Dios, y establece que el cuerpo humano es una unión de cuerpo y alma, res extensa y res cogitans respectivamente, las dos propiedades de existencia [ojo, sustancias] que hay, que aunque distintas e independientes, se interrelacionan de una forma muy estrecha entre sí, si bien no siempre, ya que por ejemplo los objetos se limitarían a ser simplemente res extensa. [Se refiere al cuerpo humano.]

Por lo tanto el método de Descartes utiliza la razón como herramienta. Se sirve de la razón para llevar a cabo el método y para deducir todas las partes de su filosofía. No en vano, Descartes fue fundador del Racionalismo, que contraponiéndose al empirismo, que parte de la experiencia como criterio de verdad, se sirve únicamente de la razón para demostrar la realidad y la verdad de las cosas, si bien también se utilizaba la experiencia, aunque únicamente como comprobación, como prueba de que lo que la razón ya me había dicho antes, se cumple en la realidad.

Jose Ferrale

Método y razón en Descartes, por Laura Herrera

Como bien sabemos, Descartes apoya el racionalismo [más que "apoyar" se dice que el racionalismo comienza con él], el cual, nos permite acceder a la verdad por medio de la razón que se encuentra en nuestra alma. y como bien dice él..."nuestros conocimientos verdaderos de la realidad tienen su origen y fundamento en la razón". Y puesto que los racionalistas se apoyan en las matemáticas, creen que solo por medio de éstas se puede obtener un conocimiento verdadero de la realidad. Descartes capta esta idea y la plasma en su invento ["aportación", si quieres, pero no invento], a lo que le llamará método y seguirá las pautas que suelen seguirse dentro de la matemática aplicada. Y esta razón es innata, todos los seres humanos podemos disfrutar de ella y ésta habita en nuestra alma, la cual, se relaciona con el cuerpo por medio de la [glándula] pineal, esto tendría que ver con el dualismo antropológico de Descartes.


Puesto que la razón también nos ha llevado a muchos errores, Descartes quiere crear un método sencillo y eficaz para evitar este tipo de fallos.


¿y por qué la razón nos lleva al error?, pues los seres humanos tenemos el problema de que nos precipitamos a la hora de afirmar algo, es por eso que tendemos a equivocarnos. Para Descartes, la precipitación es cuando tomamos algo oscuro y muy dudoso como verdadero, como si dejáramos nuestra razón a manos de la suerte. Otra causa que nos lleva al error es la prevención...ésta se basa en no aceptar como evidente ago que es claro y distinto, son dos actitudes que nos encaminan hacia el error y que debemos evitar.


Por eso, el método será un instrumento que nos permitirá conducir bien a nuestra razón y así buscar la verdad en las ciencias. Como bien se ha dicho antes, los racionalistas se basan en las matemáticas, es por eso, que el método sigue un camino matemático, veamos las diversas partes del método y comprobemos que tiene mucha relación con las pautas que se siguen para las matemáticas.


Las reglas del método son las siguientes:


*La evidencia: esto quiere decir que, no podemos considerar algo como verdadero si no se nos presenta de forma evidente. Aquí tendríamos en cuenta la precipitación y la prevención y las excluiríamos de nuestro pensamiento para no llegar al error.

*El análisis: en el cual, tendremos que coger el problema e ir dividiéndolo en partes pequeñas hasta conseguir la separación en ideas simples y claras. De este modo se nos hace más fácil el estudio hacia la verdad.

*La síntesis: ésta tiene que ver con el método deductivo. Consiste en, empezar por los objetos más simples y terminar por los más complejos, sería una forma de orden para que el estudio de estas se haga más fácil y de forma clara.

*La enumeración: la última regla del método, en la que debemos repasar todos los procedimientos que hemos llevado a cabo y así comprobar que no nos hemos equivocado, de forma que podemos garantizar que el proceso que hemos seguido es válido.


Como podemos observar, el criterio de verdad en Descartes se basa en la evidencia, estableciendo la claridad y la distinción que podremos alcanzarla por medio de la intuición.


Además de esto, como vemos dentro de las reglas del método, estamos basándonos en un proceso deductivo y racional. Y también nos sirve para cualquier situación, es aplicable a cualquier ciencia.


Puesto que el método no se basa ni en la precipitación ni en la prevención, por una parte porque se sigue un tipo de esquema lento y bien preparado y por otra porque si hubiera prevención dentro del método no comenzaríamos ningún paso...no nos llevará a ningún tipo de error, a no ser que nos equivocáramos en alguna de las reglas.


También hay que tener en cuenta que, si el método sigue unos pasos tan diferenciados y tan ordenador, nos ayuda a ver las cosas de forma clara y ordenada, por lo que transmite una investigación racional y filosófica.


En conclusión, Descartes está adelantando el modelo de conocimiento propio de las ciencias modernas, basado en las matemáticas y con una fuerte estructura deductiva. Y todo ello en contra de los errores y prejuicios del conocimiento del pasado, basado en un criterio de autoridad respetado en exceso y en discusiones eternas sobre cuestiones cualitativas y poco sometidas al análisis cuidadoso y racional.


Laura Herrera