aquí sí que se encuentras lo que buscas en el blog

lunes, 30 de marzo de 2009

Recordatori AV3J - 3 d'abril

El 3 de juliol de 2006 van morir 43 persones en un accident de la Línia 1 del Metro a València i altres 47 van quedar ferides de diversa consideració. Dos anys i 8 mesos després de l'accident, continua sense resposta una llarga llista d'interrogants.

L'Associació Víctimes del Metro 3 de Juliol es concentra cada dia 3 de cada mes al centre de València per a continuar exigint una investigació independent que explique què va passar realment aquell dia al túnel de la Línia 1, i que les persones responsables de l'accident assumesquen les seues responsabilitats.

La pròxima concentració serà divendres 3 d'abril de 2009 a les 19:00 hores, a la plaça de la Mare de Déu de València.

domingo, 29 de marzo de 2009

Katzenbach, J., La historia del loco, por Maribel Mínguez


RESUMEN

Francis Petrel es un joven de 20. Llevaba una vida normal hasta que un día su visión de la realidad se vio perturbada por un brote esquizofrénico en presencia de su familia, una conducta imprevisible que alarmó a sus padres. Como consecuencia fue ingresado en el Western State Hospital para que se recuperase. A su llegada todo eran problemas, se sentía fuera de lugar y estaba angustiado, pero pronto comenzó a integrarse en el hospital y a hacer amigos. Junto a ellos vivió un episodio traumático que le marcó profundamente. 20 años después, intenta contar su versión de la historia animado por un viejo compañero que le recuerda que solo él conoce toda la verdad. Así pues, Francis, más conocido como Pajarillo, hace un esfuerzo sobrehumano y lucha contra sus miedos. Recluido en su piso nos da a conocer su versión de los hechos que no deja indiferente a nadie.

COMENTARIO

La narración está ambientada en un psiquiátrico así que no me ha resultado muy complicado encontrar trastornos que comentar. Pero sin duda hay dos que resaltan sobre todos los demás.

Francis tiene diagnosticada una esquizofrenia de tipo paranoide, que es una de las más frecuentes en la mayor parte del mundo. En este subtipo de esquizofrenia se destaca la presencia clara de ideas delirantes o alucinaciones auditivas, pero se conservan las capacidades mentales o afectivas. Tras una serie de asesinatos, el rol de Francis cambia. Junto a su amigo Peter y Lucy, “El bombero” obligado a permanecer interno en el hospital sin tener ningún diagnóstico verídico y “La fiscal” que investiga el caso del ángel, se dedica a buscar al responsable de ese caos. Es entonces cuando las alucinaciones auditivas y las ideas delirantes de Francis cobran mayor importancia. Los tres se dedican de noche y de día a analizar al sujeto. Las voces de Pajarillo eran descontroladas pero no le animaban al suicidio, ni a matar, ni nada parecido. Le hacían compañía y simplemente querían su protagonismo, él razona y sus voces le guían, aprueban sus decisiones, le animan a decir algo de lo que realmente no está seguro, le advierten del peligro, le atormentan, le hacen preguntas… Por aquel entonces no estaba continuamente medicándose ya que su conducta era buena. Solo él sabía la existencia de estas voces y hábilmente las ocultaba para poder emplear todo su tiempo en encontrar al ángel, que era la distracción que le evadía del nuevo mundo en el que le había tocado vivir. Esta nueva distracción le creaba muchos miedos, él conocía mejor que nadie al ángel, gracias a su habilidad para predecir y para idear el perfil de este psicópata. Creía tener una misión especial y estaba atemorizado porque pensaba que algún día le perseguiría para matarle (ideas delirantes). Su capacidad mental era buena, de los tres es el que más razón llevaba en las investigaciones. Hay coherencia en sus razonamientos y todo lo que dice tiene lógica. Sus relaciones interpersonales son buenas y le tiene mucho aprecio a sus compañeros del sanatorio, a Lucy y a los hermanos Moses. Al cierre del hospital, Francis consigue una estabilidad. Este subtipo de esquizofrenia es bueno en lo que respecta a la vida laboral y a la capacidad de vivir de forma independiente. Consigue un trabajo como voluntario para registrar el regreso del salmón a la cuenca del río Connecticut y vive independizado en un pequeño piso. Llevaba una vida solitaria y sin rumbo, y echaba de menos a sus amigos del Western. Continuamente asistía a un control periódico, en el que se encargaban de controlarle la medicación y evaluar sus progresos. Pero poco a poco va abandonando los fármacos y es entonces cuando vemos como su trastorno le lleva a una situación límite. Como consecuencia, revive su época en el hospital y sufre una recaída que se podría haber evitado si no hubiera abandonado la medicación. El pronóstico de la esquizofrenia puede variar, pero en su caso la situación mejora de una manera significativa y duradera cuando lleva en regla su tratamiento.

Por otro lado tenemos el caso del ángel, que es un psicópata. En realidad el psicópata no está considerado un enfermo mental por psiquiatras y psicólogos, sino que es uno más ya que su conducta es resultado de su elección. Más que nada quiero comentar su caso porque sin ser un enfermo mental consigue ingresar en el Western. El mismo señor Gulpitilil, más conocido como tomapastillas, escribió en su historia clínica: Retraso profundo, catatónico, diagnóstico reservado y tratamiento de larga duración. No le evaluaron como debían y consiguió su objetivo, ingresar en el sanatorio. El hospital Western era la vía de escape para el ángel, allí quería ocultarse de su pasado, de su cruda realidad. Y claro, en un lugar donde lo normal es la locura era muy difícil reconocerle. Por eso Pajarillo, Peter y Lucy tienen tantas dificultades a la hora de encontrarle, hacen varios interrogatorios a los pacientes más peligrosos y a los que pueden disfrutar de permisos para salir del hospital. Casualmente el ángel contaba con la ayuda de unos familiares, que le facilitaban salir continuamente al exterior para no levantar sospechas. Tenía la ventaja de tener permisos pero también contaba con un juego de llaves que le permitía vagar por todo el hospital sin levantar sospechas, tenía el control y disfrutaba alborotando a todos los pacientes y desapareciendo. Tras sus intervenciones, se deshacía de todas las pruebas para que no le encontrasen y si algo se le iba de las manos, se las ingeniaba para salir airoso de los problemas. Actualmente se sabe que los psicópatas no tienen una pérdida de contacto con la realidad, ni experimentan los síntomas característicos de la psicosis, como alucinaciones, ilusiones o profundo malestar subjetivo y desorientación. A diferencia de los psicóticos, los psicópatas son plenamente racionales y conscientes de lo que hacen y por qué lo hacen. Un esquizofrénico no es un psicópata, ya que sus actos son provocados por una mente trastornada no por una personalidad determinada.


CONCLUSIÓN

La historia del loco es un libro bastante bueno. Principalmente por la claridad y el realismo con la que Francis narra cada una de las situaciones en el hospital, también por la forma de redactar de John Katzenbach, que aunque en ocasiones hace que el avance de los hechos sea lento consigue mantener el misterio y la tensión hasta el final. Tanto la trama como los personajes están muy bien planteados. Es un libro “extenso” que recomiendo a la gente que le gusten los thrillers.


Maribel Mínguez (1º Bachillerato Hum.)

Loquillo - Soy una cámara

miércoles, 25 de marzo de 2009

La hora del planeta: sábado 28 marzo, 20:30

Una calle para Kant, por Carlos Moruno


El criticismo kantiano

El criticismo es la doctrina epistemológica desarrollada por el filósofo Immanuel Kant, que pretende establecer los límites del conocimiento cierto a través de una investigación sistemática de las condiciones de posibilidad del pensamiento.

En general, una crítica en el sentido filosófico es el examen de un concepto, doctrina o teoría a partir del análisis de las condiciones —naturales o convencionales— que lo hacen posible, como modo de investigar sus limitaciones y características específicas. Una filosofía critica es, por lo tanto, esencialmente antidogmática

En este tema, estoy totalmente de acuerdo con Immanuel, ya que pienso que la mayoría de edad como él dice, no se debe alcanzar nada más cumplir los 18 años como dicen las leyes, sino pienso que la debería alcanzar nuestro conocimiento llegando a un grado de madurez lo suficientemente alto como para superar la mayoría de edad mental, que es la que verdaderamente importa, y no la física como hoy en día sucede.

Quiero recalcar que no todo el que alcance la edad de 18 años desde mi punto de vista deba ser mayor de edad, ya que puede serlo físicamente, pero mentalmente, ser todavía un “crío”.Desde mi punto de vista, no todos los mayores de edad (los que no hayan alcanzado la mayoría de edad mental) deberían tener derecho a votar en las elecciones, ni tener derecho a hacer todo tipo de cosas que la justicia permita, por sobrepasar los 18 años.

Por este pensamiento, pienso que Kant se merece el nombre de una calle o una avenida, ya que ningún filósofo de la época ni anteriores, se habían detenido ni lo más mínimo, en este tema, que ami me parece más importante, que cualquier otro tema de los que tratan los pensadores.

Carlos Moruno, 1º Bachillerato

viernes, 6 de marzo de 2009

Una lección en un examen


Cuatro amigos universitarios se fueron de juerga un fin de semana antes de los exámenes finales. Se lo pasaron bomba. Después de tanta fiesta, durmieron la mona todo el domingo y no volvieron a casa hasta el lunes por la mañana. Como no habían podido estudiar, en lugar de entrar al examen final, decidieron que al terminar el examen hablarían con el profesor y le explicarían la razón por la cual no habían acudido. Le explicaron que habían ido de viaje el fin de semana y planeaban regresar para estudiar, pero desafortunadamente tuvieron un reventón en el coche... No tenían herramientas y nadie les había querido ayudar.

Como resultado de la aventura, no llegaron a tiempo al el examen final. El profesor pensó durante un rato y acordó hacerles el final al día siguiente.

Los cuatro amigos estaban eufóricos. Estudiaron toda la noche y se presentaron al examen a la mañana siguiente. El profesor les puso en aulas separadas y les entrego a cada uno su examen. Vieron el primer problema, valía 4 puntos y era muy fácil.

'!De coña!', pensó cada uno de ellos en su clase separada, '!Esto está chupao!!'. Cada uno terminó el problema y giraron el papel, en la segunda página solo había una pregunta:

Por 6 puntos:... '¿Qué rueda exactamente fue la que reventó?'

Educadores asociales, por Fernando Savater

El País 03/03/2009

Al poco de asumir la presidencia Obama, leí más de un artículo comentando que vuelve a haber en Estados Unidos escuelas sólo para negros porque allí reciben una atención más especializada y obtienen mejores resultados. También en España hay partidarios de una educación separada por sexos, no para discriminar a las féminas, todo lo contrario: porque las chicas son más listas y educándose solas obtienen mejores resultados. Y no faltan padres que reivindican su derecho a no enviar a sus hijos a la escuela y educarlos ellos mismos en casa, una práctica que aseguran hace furor en los países más avanzados... y naturalmente también permite obtener mejores resultados. Porque no me negarán ustedes que son los resultados los que cuentan... (Leer más)

Gracias a Félix García

Una calle para David Hume, por Soraya Alite



David Hume es conocido básicamente por su importante papel en la filosofía, pero además de filósofo, el escocés también fue economista e historiador. Sin embargo, no solo se merecería una calle por ser un hombre tan polifacético y con amplios conocimientos, sino porque es considerado uno de los personajes más importantes de la filosofía occidental y de la ilustración en el siglo XVIII. Hume, influenciado por pensamientos como los de Locke, Hobbes e incluso Newton, llegó a ser tan importante para la cultura occidental que incluso influyó a grandes mentes como Charles Darwin o Arthur Schopenhauer gracias a sus teorías y problemas como el de la diferencia entre idea e impresión, donde nos dice que todo el conocimiento humano es proporcionado por los sentidos, a través de los cuales podemos intuir una impresión de la cual somos conscientes cuando la pensamos y que las ideas, por otro lado, serían aquellas cosas de las que no podemos tener impresión, ya que no podemos percibirlas con los sentidos, como Dios o el alma. A su vez, Hume postula muchas más teorías e ideas, como la teoría del yo, el utilitarismo, el instrumentalismo, el método inductivo… en las cuales habla tanto de temas filosóficos como psicológicos, éticos, económicos, religiosos, etc.

Sin embargo, si por algo se conoce a Hume es por su famosa ley de causalidad, la cual explica con un ejemplo de una mesa de billar.

Cuando golpeamos una bola de billar con el palo en dirección hacia otra bola, nuestra mente ya supone que cuando dicha bola que golpeas golpee a la otra, ésta otra necesariamente empezará a desplazarse. Lo que estamos haciendo es crear una conexión necesaria, es decir, si hago golpear una bola contra otra, ésta última se desplazará. No obstante, Hume explica que no existe ningún tipo de conexión necesaria ya que lo único que observamos es la sucesión entre el movimiento de la primera bola y el movimiento de la segunda, y de lo único que tenemos impresión es de la idea de sucesión, pero por ninguna parte aparece una impresión que corresponda a la idea de conexión necesaria, por lo que hemos de concluir que la idea de que existe una dicha conexión entre la causa y el efecto es una idea falsa. O dicho de otra manera; se observó que el metal se dilata con el calor, con lo cual se estableció una ley la cual decía justo eso, pero, ¿hemos probado eso con todos los metales habidos y por haber? La respuesta es no, o en todo caso un buen “no sé”. Esto puede saber a poco, pero como he dicho antes, Hume propuso varias ideas y teorías, en las cuales podría decirse que se centraba en la naturaleza humana, es decir, en sus actos y juicios, diciendo que los principios morales no podían justificarse intelectualmente, ya que la adición de unidades de utilidad no proporcionan la forma de llegar a la verdad moral.

Por todo esto y mucho más, este famoso escocés debería tener una calle, ya que “toda cualidad del espíritu que es útil o agradable a la propia persona o a otras, proporciona un placer al espectador, suscita su estimación y es admitida bajo la honrosa denominación de virtud o mérito."

Soraya Alite Hernández (1ºBachillerato Humanístico)

miércoles, 4 de marzo de 2009

Una calle para Hobbes, por Sergio Morales


Hobbes merece todas las calles del mundo, ya que incluso para el pensamiento de la época, ya sabia lo que iba a pasar, y lo que ha estado pasando siempre con la raza humana, con solo una frase “el hombre es un lobo para el hombre” lo que significa que somos un peligro para nosotros mismos, que no nos sienta bien vivir en sociedad, que destruimos todo lo que nos rodea acabando incluso con los que convivimos. Se suceden guerras, bandas organizadas, corrupción, asesinato, pederastia, nos volvemos “locos” si vivimos en superpoblación, o sea nuestro planeta.

También destruimos los recursos, lo que nos sustenta y nos mantiene vivos hasta niveles extremos llegando incluso a extinguir especies y acabar con bosques enteros, produciendo tanta contaminación que estamos derritiendo los polos, con lo que la cosa queda de la siguiente manera: Si nosotros desaparecemos la tierra se salva, si nos quedamos desaparecemos los dos.

Se puede decir que tiene un pensamiento pesimista sobre la naturaleza del hombre, lo podemos arreglar si queremos, pero no esta en nuestra naturaleza arreglar lo que nosotros ya hemos roto, solo nos movemos por interés o cuando no queda otro remedio. En este caso casi siempre es demasiado tarde, podríamos cambiarlo pero tendríamos que empezar nosotros mismos a hacerlo ya que como dice la frase de Hobbes; el único peligro que tenemos en este mundo somos nosotros mismos.

Hobbes no estaba tan equivocado, la verdad no me parece ninguna exageración, de todos modos es lo que siempre ha ocurrido. Aunque siempre hay excepciones, podemos destruir que es lo que mejor se nos da hacer, pero también podemos crear.

Sergio Morales Herrera (1º Batx. Hum.)