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martes, 30 de noviembre de 2010

Viaje en el tiempo, por BEATRIZ SERRANO


Yo no decidiría marcharme a ningún otro tiempo, ni al futuro ni al pasado. No iría al futuro, porque todo lo que viera y sintiera allí luego afectaría a mi presente, porque si no he tomado las decisiones que tenía que tomar en el presente, veré cómo me han afectado, y ya sabré lo que sucederá y yo quiero vivir el presente tomando mis decisiones, sin saber lo que me espera.

Tampoco iría al pasado, porque si fuera a la época en la que éramos niños con la experiencia de ahora, no sería una niña e intentaría no cometer los mismos errores. Pero de los errores siempre se aprende y, si no tienes errores de los que aprender, no aprenderás.

Por BEATRIZ SERRANO, 3ºESO

Para que nuestra mente no se duerma, imágenes

¿Puedes ver las 10 caras en el árbol?

Aquí hay una cara: ¿puedes verla?



¿Puedes ver al bebé?



¿Puedes ver a la pareja besándose?


¿Puedes ver las tres mujeres?


¿Qué diferencia hay entre un sapo y un caballo?


















Otra vez mi brother,
que mañana -en unos minutos- está de santo:
Felicidades Nahúm!

lunes, 29 de noviembre de 2010

Carta de despedida de Desirée


Hoy como es mi último día, voy a despedirme de una manera un tanto filosófica.

Aristóteles define al hombre como un animal político. Convertirse en un buen ciudadano, ésa era la mejor manera de conseguir la felicidad. Según el libro de filosofía el relativismo es aquella manera de pensar que afirma que el bien y el mal dependen de las circunstancias. En mi caso, a lo largo de estos 6 años en el instituto las circunstancias han sido más malas que buenas. Hoy me he terminado de rendir; sí, sé que es lo que hacen los cobardes, tiran la toalla en vez de seguir hacia delante, pero estoy pasando por muchísimos problemas, por no decir uno de los peores de mis 17 años que tengo, y si me voy es porque no quiero perder mi tiempo, ni el de los profesores.

En el valor de la diversidad destaca la integración como ‘’aquí iguales y diferentes, pero juntos’’. Yo en esta clase me siento diferente y no estoy junto a nadie, me he sentido sola estos 3 meses, sumando a los problemas personales que han ido aumentando. Lo que ahora tengo es depresión, por un motivo u otro, pero lo tengo.

Aristóteles también destaca que la felicidad consiste en la actividad de la inteligencia según la virtud que le es propia, es decir el pensamiento. Como mis pensamientos en estos años no son buenos, no he podido conocer ese sentimiento llamado felicidad.

Dejando ya la filosofía a un lado, quiero despedirme de vosotros estando todos juntos compartir mi último momento a vuestro lado. Aunque no sea la persona más indicada para dar un consejo ahora me gustaría que no tirarais la toalla como he hecho yo, porque sé que podéis conseguirlo. Mi problema ha sido la cobardía y el no saber afrontar mis problemas e ir quitando momentos de mi día a día que me complicaba el seguir adelante, y era seguir aquí en el centro.

Quiero daros las gracias a todos y cada uno de vosotros por estos años, meses o el tiempo compartido con vosotros; ya sea solo en clase, optativas o excursiones.

Destacando a Patricia y Ana, que llevo junto a ellas 12 años y este año nos hemos vuelto a unir; como Evi, Andrea y Riky en teatro hace dos años, como Marina en algun curso o como el resto de la clase en Música, que eso ha sido el mejor recuerdo que me llevo de todos. ¡FIMESO!

Que aunque no os vea a partir de ahora las caras de sueño cada mañana, ni podamos juntarnos cada patio en los banquitos del insti, ni nos podamos reir todos juntos de algo gracioso que haya sucedido, quiero que sepáis que si necesitais cualquier cosa aquí hay Desirée para todos, que lo que necesiteis yo estaré ahí, os ayudaré en lo que pueda y como pueda, y nada que GRACIAS!

Y para terminar este discurso me voy a centrar en el tutor, en ti Oscar, quiero darte las gracias por apoyarme estas semanas, por escucharme, entenderme y aconsejarme. Gracias de corazón, y que OS ECHARÉ DE MENOS A TODOS Y CADA UNO DE VOSOTROS

Atentamente: Desirée Martínez Abellán

domingo, 28 de noviembre de 2010

El fútbol también es así


Cuando Guardiola no se sintió Guardiola

(...) Aunque un cúmulo de adversidades jugaron en contra del Barça, Guardiola ha confesado que en el duelo con el Inter de Mourinho, y muy especialmente en Milán, no fue Guardiola. Dejó de ser consecuente con su manera de pensar y de proceder y acabó siendo víctima de su propia confusión y de la irracionalidad y perversidad del fútbol, expresada en el comportamiento de Figo, en el proceder de Mourinho. En el partido de ida le faltó juego al Barça y en el de vuelta, obcecado en la remontada, le sobró adrenalina. El actual equipo azulgrana se edificó a partir de la derrota contra el Inter y Guardiola se prometió que no se traicionaría nunca más y, por tanto, que actuaría de acuerdo a sus creencias: hay que hacer lo que uno siente, no lo que presiente. (...)




El chamán se disfraza de padre

(...) Mourinho es un perspicaz creador de atmósferas. Le gustan los ambientes con analogías familiares, donde los elementos afectivos se mezclan con naturalidad y los sentimientos fluyen confundiendo a compañeros con hermanos y a entrenadores con padres. El técnico sabe que el cariño es un arma poderosa porque genera en el otro un deseo instintivo de retribuir, una deuda, que siempre se salda en el campo de juego. Por esta vía le han bastado cuatro meses para ganarse la lealtad de los jugadores y transformar al Madrid en un equipo sacrificado, dinámico y muy competente.(...)

Mourinho reparte amor en forma de reprimendas frontales, castigos, consejos, apoyo y bromas. Y cuando el grupo de jóvenes -la media de la plantilla del Madrid es de 25 años- a su mando madura la idea del pater familias, reclama un esfuerzo extraordinario. Es el momento mágico. "Consigue crear un ambiente positivo con los jugadores", dice Faria, "de modo que, cuando les exige la máxima concentración y la máxima eficacia, se comprometen al 100%. Y cuando eso no es necesario crea un ambiente familiar. Hay conversación, generosidad, habla de todo con ellos y nunca se preocupa de que eso pueda reducir eficacia a sus competencias". (...)


miércoles, 17 de noviembre de 2010

El bien, ¿universal o relativo?, por LORENA MARTÍNEZ

Ante la cuestión de si el bien es universal o relativo, se nos presentan dos maneras distintas de pensamiento: el relativismo y el universalismo.

El relativismo nos dice que el bien y el mal dependen de las circunstancias en las que se desarrolle una acción; por el contrario, el universalismo nos dice que hay un bien para todos, es decir, define lo que está bien y lo que está mal basándose en los diez mandamientos de Dios (entre otras).

Desde mi punto de vista, el bien es totalmente relativo, pues depende de muchos factores como las diferentes culturas, el país, la época...resumiendo, el bien y el mal están condicionados por las circunstancias.

Para justificar dicha opinión, voy a poner un ejemplo. En algunos estados de los Estados Unidos de América la pena de muerte es legal. Para nosotros, la pena de muerte es una barbaridad por el hecho de que nadie tiene derecho a condenar a muerte a una persona, por muchos delitos que haya cometido. Porque ante todo está el valor de la vida de una persona, ya sea un asesino o un ladrón. Nosotros consideramos que eso está mal, sin embargo para algunos estadounidenses es lo correcto, es lo que está bien. Pero lo más curioso de todo es que ni siquiera entre todos los estados del país se ponen de acuerdo acerca de si está bien o mal, pues no en todos los estados es legal la pena de muerte.

Esto prueba que el bien es relativo, que se ve afectado por las culturas, por el lugar en el que estés, etc. Y, a pesar de que cada uno tiene su propia opinión sobre el bien, y eso hemos de respetarlo, los filósofos y los que saben más van a seguir buscando una respuesta, a través de reflexiones y meditaciones, sobre el que es uno de los principales problemas de la filosofía: el problema del bien, ¿universal o relativo?


Por LORENA MARTÍNEZ, 1º Bach

domingo, 14 de noviembre de 2010

FILOSOFÍA DESDE LOS TRÓPICOS

Programa de radio sobre filosofía que apareció en Valencia desde el 2005 en el programa La luna sale a Tiempo -conducido por Enrique Tébar-, en Radio Luz y Radio Klara, a cargo de Sergio Navarro y Oscar Fernández.




Divulgación de la buena de filosofía de la mejor. Las cuestiones tratadas son apetecibles, frescas y cristalinas, como las aguas de las zonas más cálidas del planeta. Como no podemos ofreceros algo de beber, os pondremos música de la que hace bailar a los peces.



1. A. Jodorowsky (sept 05)

2. Oliver Sacks (oct 05)

3. Sócrates (dic 05)

4. Platón (ene 06)

5. Descartes (feb 06)

6. Kant (abr 06)

7. Nietzsche (may 06)

8. La felicidad (jul 06)

9. La filosofía como viaje (sept 06)

10. Cuestiones generales de ética (nov 06)

11. En ética ¿importan las consecuencias o los principios? (dic 06)

12. La ceguera de la sobreabundancia (feb 07)

13. La alquimia del amor (mar 07)

14. Me importas tú. El descrédito de la política (may 07)

15. De lo público a lo privado. El caso argentino (jun 07)

16. La filosofía como remedio (jul 07)

17. Prepararse para morir. Una perspectiva filosófica (sept 07)

18. ¿Puede alguien decirme.... Educación para la ciudadanía? (nov 07)

19. Cachivaches, filosofía y otros trastos (La ideología del Ipod) (ene 08)

20. Freud ante el espejo. Sexo y psicoanálisis (mar 08)

21. La magia de las palabras. Literatura y filosofía (may 08)

22. ¿Me miras la nota? Exámenes de una vida (jun 08)

23. Be Water! Filosofía y artes marciales (sept 08)

24. ¿Qué leer y por qué? El niño con el pijama de rayas (oct 08)

25. El porqué de las cosas. La filosofía como relato (dic 08)


Por si fallan los enlaces, también puedes oir algunos programas en audio.urcm.net

Al final, la entrevista de la que surgió todo y que nos hizo Enrique Tébar allá por julio del 2005.


De postre, lo más dulce, programas hechos por antiguos alumnos:

Filosofía, realidad y carpe diem. Por Marta Ros, Marc Piñana, Laura Valencia, Sheila Tellado y Anna Grau (oct 07)

El salto a la vida. Experiencias personales y universitarias de un grupo de jóvenes. Por Marta Ros, Carlos Martínez, Laura Valencia, Sheila Tellado y Anna Grau (mar 08)

Inteligencia animal: el cuervo



Gracias a Los detectives salvajes.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El Secreto, por ADÁN CONDE RIBES



Quisiera comenzar dejando una regla clara: este pequeño resumen de ideas será,
y de otra forma sería imposible, absolutamente subjetivo. Parto de aquí desde el
comienzo porque todo este asunto debe tratarse de la misma manera, o al menos así
lo entiendo.

Esta hoja, como la película, como el libro que aquí nos trae, lo son, y pienso que
no debería ser más que un ejercicio de comprensión, asimilación y digestión.


No es este el enfoque de 'El Secreto', que asusta en la primera toma de contacto,
asusta de manera similar a como asusta un señor con gabardina que llama a tu puerta
y, poco después de decir “hola” y agradecerte la amabilidad de atenderle, comienza
con una retahila de ideas profundas y axiomáticas para el que habla, pero superfluas e
incoherentes para el que escucha, y es cuando dice venir de parte de Kiko Argüello
cuando decides despacharlo, entre la amabilidad y el nerviosismo, propios de estar
delante de una persona que parece vivir en otro universo pegado al nuestro.


Pero este libro, para empezar, está ya en casa, y aunque en la presentación se
parece al señor de la gabardina, luego, poco a poco, va cambiando el gesto, y aunque
sus ideas siguen siendo las mismas, pareces obligado a entrar en un estado en que no
sabes bien si lo que lees tiene menos de estrambótico, o si es que tus pensamientos
comienzan a serlo también.

Sea por mi padre, psicólogo de profesión y centrado por naturaleza; sea por mi
madre, defensora de la felicidad en esta vida y no en ninguna otra, o sea,
simplemente, por la necesidad de comprenderlo todo, siempre he tenido muy claro
que no hay nada que me de más miedo que lo que desconozco pero sé que existe, y
por ende, nada que me pueda alegrar tanto como lo que tengo a mi alrededor. A pesar
de todo tengo que admitir que, no sé muy bien en qué momento, comencé a
compararme, a mí mismo, con diferentes ejemplos que leí en el libro.

Para entenderlo tendré que explicar que siempre, desde pequeño, me he
considerado afortunado. Tengo suerte, me acompaña, nací con entrella, Dios está
conmigo, mi ángel de la guarda hace bien su trabajo, o como quiera uno llamarlo,
pero la realidad, el resultado, es que las cosas me salen bien, me suelen ir bien y,
cuando no lo hacen, no pasa mucho tiempo hasta que eso se remedia.

Por un lado, ayudado de mis seres más queridos, he comprendido que soy
optimista y tiendo a ver las cosas del lado bueno. Así podría explicarse que, aunque
hace poco más de un año que mis padres se han divorciado, con muchos detalles que
no son necesarios escribir, sigo estando feliz, y no sólo ahora, egoístamente fui feliz
el mismo verano en que se divorciaron. Hacía poco tiempo que había conocido a una
persona maravillosa que aún me acompaña, tenía la ilusión de cambiar de
universidad, y en lo referente a mis padres, sabía que me querían. Son muchos
detalles, pero los considero necesarios para poder explicar mi conflicto interno al ir
avanzando páginas en 'El Secreto': Al mismo tiempo que me daba cuenta de que todo
podía encajar, de que ahí estaba la razón por la cual todos estos años he tenido
mejores cosas que los demás, no podía evitar pensar que hay muchas personas cuyos
padres siguen juntos, y sin embargo son más infelices que yo. Quién sabe, quizá
decidí ser feliz al nacer.


Voy a tratar de explicar, también, mi asombro al ver que muchas de las
“técnicas” o consejos del libro no eran nuevas para mí. No quisiera entrar en
demasiados detalles, aunque los hay y con gran parecido al método de El Secreto,
pero sí quisiera poner algún ejemplo genérico, y es que hubo y hay días malos,
momentos en los que algo salta dentro de tí y desearías cambiar tu reacción desde el
momento en que tomas una decisión. Así, al llegar a la cama por la noche he tomado
el tiempo de analizar la situación, de leer mentalmente la escena que me desagrada, y
más allá de tratar de determinar qué me ha molestado, he tratado de centrarme en
modificar la escena para el día siguiente (creo que ahora entiendo a los que me dicen
que estoy “to rayao”). Lo sorprendente del asunto es que siempre me ha funcionado,
aunque nunca he tenido claro del todo si se trataba de una percepción o de que
realmente la situación se modificaba. Llegó el día, incluso, en que decidí arreglar los
problemas en casa, pensando como me gustaría que ocurriese otro día y, al
enfrentarme al momento en cuestión, sabía que estaría preparado, y aunque volvían
los problemas, parece que poco a poco, con repetición, las “victorias” sumaban más
que las derrotas.


Una parte de mí ha querido entender el secreto de una manera metafórica, en
realidad esperaba que el libro tomara ese camino, pero el mensaje es claro: Los
pensamientos, asociados a las emociones, modifican cualquier cosa de nuestro
entorno.

Así no tenía otra que enfrentarme al reto de creer algo diferente a todo lo que
hasta ahora creía, ¡Después de sobrevivir a un colegio católico!. En cierta manera, y
aunque me gustaría alargar esto mucho más, siento que si bien es difícil que alguien
lleve la razón absoluta, y por tanto es difícil que el libro lo haga, merece la pena
pensar en positivo. Imaginar que todo lo que deseamos tendrá una repercusión más o
menos inmediata en el universo es una idea francamente fascinante, pero, como todo
lo llevado al extremo, tiene el riesgo de caer en esa fea vuelta de tuerca de más, de
manera que, sea porque de manera mágica mis ondas cerebrales atraerán ese trabajo,
ese coche, esa salud y ese dinero que tanto ansío, o porque existe una influencia
fisiológica en relación a mis pensamientos, trataré de mantenerme optimista, de
visualizar con claridad mis metas y hacer todo lo posible para ayudar activamente a
esta ley, por mucho que diga que no me necesita.


Quisiera anotar, antes de terminar, una imagen de por qué no puedo tomar a
rajatabla las enseñanzas del libro. Y es que no puedo dejar de preguntarme qué
persona puede haber en el mundo que tenga una aspiración en la vida, un
pensamiento, y un deseo al fin y al cabo, mayor del que puede tener cualquiera de los
niños que mueren de sed y hambre cada día en África, ya que El Secreto debe
funcionar aun cuando la persona no es consciente de ello.


Aunque eso sí, no dejaré de rezar al Dios del aparcamiento, que llevo un mes
que ni con plaza de minusválido...


Puedo decir, ahora sí, que algo cambiará en mi tras la lectura de 'El Secreto', y
me alegro de que sea así.


Por ADÁN CONDE RIBES

La Educación Prohibida




La Educación Prohibida

domingo, 7 de noviembre de 2010

Aprender a ser felices. Psicología. Redes, por MIGUEL ÁNGEL SÁNCHEZ




Aunque parezca mentira, las personas optimistas viven más y mejor. De los tres tópicos tradicionales, la salud, el dinero y el amor solo queda el amor para estar felices.

La diferencia entre los que están felices y los que no es simplemente que los que están felices suelen estar en la intensidad de las relaciones con la sociedad y los seres queridos. Los que tienen más amigos y más contacto con la sociedad y sus familias son más felices, tengan la edad que tengan.

Ni la educación, ni el dinero, ni país ni raza influyen para ser feliz, ni siquiera estar saludable.

Todos aquellos que forman parte de un conjunto, aunque sea, por ejemplo un equipo de fútbol son más felices.

A partir de cubrir nuestras necesidades, no hay que tener envidia a los mas ricos, no son más felices.

La felicidad está relacionada con el interior de nuestro cuerpo, los sentimientos más profundos.

Normalmente heredamos el estado de ánimo de nuestros padres. Entre un 25 y 50% la felicidad viene escrita en los genes, a partir de ahí depende de nosotros.

El cerebro es plástico, es decir, de aquellas experiencias negativas podemos aprender y disfrutar de las positivas, por muy negativos que seamos siempre tenemos un margen para mejorar.

Las personas optimistas analizan mucho mas las cosas negativas que una persona pesimista las cosas positivas. El pesimismo o el optimismo moldean nuestras ideas.

Las emociones son una guía que orienta el organismo, pero si siempre marca el mismo sitio no sirve de nada, tanto si es para felicidad como para tristeza.

Hacer lo que a uno le gusta sin importarle si sirve de algo o no, solo por disfrutar haciéndolo, nos hace sentirnos mas útiles y plenos, por tanto, conseguiremos la felicidad.


Por MIGUEL ÁNGEL SÁNCHEZ, 1º Bach.

Repetir unas cuantas veces




Gracias a Alfonso López

J.J. Millás entrevista a Felipe González (7.11.2010)

Disfruté de la entrevista y me recordó una vez más lo mucho que ha cambiado el discurso político. Una entrevista aleccionadora que vendría bien a los que han vivido esos años y a los que no, de la que ahí van algunas perlas al vuelo:


"El sistema no tiene marco regulatorio, está librado a su propia fuerza, sin una alternativa que lo contenga, y se confía en esa mierda de la mano invisible del mercado que lo convierte en un casino sin reglas. Es peor que el casino porque el casino tiene reglas. (...)

Estamos empezando a discutir sobre un futuro que ya pasó. (...)

En ese sentido, me resisto a ser un tertuliano. No soy un profesional para opinar de lo que sé y de lo que no sé. En esto, respeto mucho lo que decía Manuel Azaña: "Si cada español hablara de lo que sabe y solo de lo que sabe, se haría un gran silencio nacional que podríamos aprovechar para estudiar. (...)

¿Cuál es el misterio del liderazgo en general, no solo en política? Hay algunas características fundamentales: Una, no puede ser líder quien no tiene capacidad, y/o sensibilidad, para hacerse cargo del estado de ánimo de los otros. Si no te haces cargo del estado de ánimo del otro, el otro no te siente próximo, siente que no lo comprendes y no te acepta como líder. Dos: no hay liderazgo si no cambias el estado de ánimo de los demás, de negativo a positivo o de positivo a más positivo, lo que comporta creer de verdad en el proyecto que ofreces, creer de la manera menos mercenaria posible porque te da más fuerza. Y la capacidad de transmitir ese proyecto como un proyecto que enganche a los demás, que comprometa a los demás cambiándoles ese estado de ánimo del que previamente te has hecho cargo. Pero tiene que ser un proyecto que le permita a la gente pensar que, aunque le pidas esfuerzos, ese esfuerzo tiene sentido, y le convence quien se lo pide porque ve que se lo cree. Y se lo cree de manera no mercenaria. Pero uno tiene que creer en lo que está haciendo. (...)

La democracia se ha convertido en mediocracia. En los dos sentidos: democracia mediática y mediocre. (...)

Ahora voy a apoyar un fondo para ayudar a las iniciativas innovadoras porque también tenemos un problema en nuestra educación en general y es que educamos para la pasividad. La parte noble de la educación es la transmisión del conocimiento acumulado, y la parte coja de nuestro sistema educativo, o de formación de capital humano, es que no entrenamos a la gente para que sepa qué hacer con ese conocimiento que va adquiriendo, transformándolo en una oferta que añada valor a los demás. Sea cual sea el título que se ostente (básica, formación profesional, superior, doctorados o máster), lo más importante en todo el ciclo de la formación es que uno sepa cómo transformar el conocimiento adquirido en una oferta que añada valor. Da igual para la música que para la ingeniería informática que para la literatura. Si uno no tiene conciencia de cómo transforma su conocimiento en oferta que añade valor, es un titulado demandante que busca a alguien que le dé una oportunidad. Creo que nuestro sistema educativo falla en eso. En nuestra cultura no se premia el mérito o la iniciativa con riesgo y se castiga con crueldad el fracaso. Me dijo una vez el viejo Omar Torrijos antes de morir, hace más de 30 años: "He estado dos veces en España y tendríais que cambiar el lema ese que veo en los cuarteles de la Guardia Civil". "¿Por cuál?", le pregunté. "En España tenéis que poner: 'Abajo el que suba, que eso sí que os identifica". (...)"


Pero que no te la cuenten, léela aquí.

De posdata, otra perla del entrevistador: "Una vez que comprendimos, impotentes, que González rompe todos los géneros, incluido el del reportaje, renunciamos a la originalidad formal para intentar confeccionar al menos una entrevista aseada. ¿Es esto la confesión de un fracaso? Rotundamente, sí."

martes, 2 de noviembre de 2010

Mira que os repito lo importante que es ser ordenado...

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Me lo mandó mi brother.
Gracias Nahúm

Las dos escuelas, por IRENE GARCÍA


Este texto se plantea la cuestión sobre qué es verdad y hace diferencia entre dos tipos de verdad o dos maneras diferentes de interpretarla, poniendo como ejemplo dos escuelas.

Al diferenciar entre dos escuelas hace una distinción entre las formas de interpretar la verdad. En la primera escuela habla de una verdad común y absoluta para todos, donde no existe la opción de equivocarse, donde existen unos conceptos y verdades indiscutibles y comunes para todos propios del universalismo; mientras que en la otra escuela es totalmente contraria, y ¿qué tipo de escuela es? esa escuela es la filosofía donde es necesario equivocarte para aprender, elaborar una opinión propia, razonar y preguntarse por qué, ya que ninguna verdad puede ser falsa o lo puedan ser todas, y esto es lo que hace aprender, las propias equivocaciones.

El autor tras hablar de las diferencias entre la una y la otra formula una pregunta: ¿cuál de estas escuelas es verdad? El autor no se posiciona pero en mi opinión pienso que ninguna es mejor que la otra simplemente son diferentes y ninguna se equivoca, porque son importantes escuelas como la primera ya que aportan verdades comunes para todo el mundo y también como la segunda ya que la opinión y el aprendizaje tras las equivocaciones hace evolucionar y completar a las personas. Pero pienso que la enseñanza como lo hace la filosofia es más eficaz y a la vez, más escasa; ahora todo nos lo enseñan para que repitamos como loros, quitándonos la posibilidad de pensar y equivocarnos al hacerlo y aprender por nosotros mismos.


Por IRENE GARCÍA, 1º Bach