aquí sí que se encuentras lo que buscas en el blog

viernes, 29 de febrero de 2008

Clases de Tai Chi en Valencia


Clases de Tai Chi y Chi Kung en Valencia

Estilo Chen Hun Yuan. Ver: http://www.taijivalencia.com

en Bienestar y Salud

Zona Ciudad de la Justicia
Plaza Mestre Vicent Ballester Fandós nº3 Bajo
46013 Valencia - Teléfono: 963 333 479

Martes y Jueves de 18:30 a 20:00
Ven a conocerlo: Primera clase gratis


Ver mapa más grande


miércoles, 27 de febrero de 2008

Descartes, Discurso del Método (Ed. Diálogo), IV, 17, by Rubén García

17. Si Dios es el garante de la verdad de mi pensamiento, ¿Cuál es el origen del error?
Demostrada la existencia de Dios, que es la garantía del criterio de verdad, se tiene la posibilidad de abrir la intimidad pensante del sujeto y demostrar la existencia de las cosas corpóreas que percibo por medio de los sentidos.
Puesto que Dios existe y por su propia perfección es infinitamente bueno, no puede permitir que me engañe contínuamente y, en concreto, no puede permitir que me engañe al creer que el mundo existe; por tanto el mundo existe. Para explicarlo, Descartes retoma su teoría de la realidad objetiva de las ideas. Esta teoría nos dice que esas ideas deben proceder de una causa distinta de mí mismo, causa que debe poseer al menos tanta realidad como tiene objetivamente la idea. Esta causa debe ser un cuerpo, y si Dios, me engaña, entonces Dios sería un ser falaz, lo cual es contradictorio a su idea.
Ahora bien, si Dios garantiza la verdad, podemos preguntarnos ¿por qué nos equivocamos? ¿de donde proviene el error?. El error no es atribuible a Dios, sino a nuestro juicio que se precipita al pronunciarse sobre la realidad. Porque no es cierto que nuestros sentidos nos proporcionen información falsa sobre la realidad, sino que nos engañamos nosotros al interpretar equívocamente, ya sea por precipitación, ya sea por prevención, los datos que nos proporcionan.
Si los errores provienen de guiar mal nuestra razón, se comprende entonces la necesidad de seguir con sumo cuidado los pasos del método: primero intuición de la primera verdad, una idea clara y distinta, que es el modelo de toda verdad, y a partir de ella, por análisis, deducir todo lo demás hasta llegar a la existencia y conocimiento de la naturaleza del mundo exterior.
En síntesis, podemos decir que el error es sólo atribuible a nuestro entendimiento que se precipita al pronunciarse sobre la realidad. De ahí se deriva la necesidad imperiosa del método.
Rubén García
Comentario by Oscar Requena:
Me parece que está bastante bien redactado pero en la parte destacada en negrita creo que debería haber insitido un poco más y explicar eso de la prevención y de la precipitación.

Otro apunte que voy a hacer es que no estoy de acuerdo en lo de " no es cierto que nuestros sentidos nos proporcionen información falsa". Yo creo que los sentidos sí pueden desorientar nuestro juicio de alguna manera.Pido vuestra más solemne colaboración compañeros xD.

lunes, 25 de febrero de 2008

Discurso del método, Cuarta parte, por Eleonora Chakarova

La IV parte junto con la II es considerada una de las más importantes, ya que recoge los ejes temáticos claves de su filosofía.
Además se le puede considerar como una breve simplificación de sus pensamientos que de manera más meticulosa presenta en su obra "Las meditaciones metafísicas "

El filósofo deja bien claro desde el principio de la IV parte que su objetivo es " dedicarme a la búsqueda de la verdad ", para ello se servirá de la duda metódica que le conllevará a establecer finalmente " algo en su creencia " que fuera enteramente indudable. Sometiendo de esta manera a duda los sentidos que proporcionan una visión de las cosas que no es compatible con su verdadera esencia o naturaleza , el razonar ya que es posible que los hombres se equivoquen en sus razonamientos y por último también examina el hecho de que estar despierto no es ninguna garantía de que todo lo que conozco sea más verdadero que cuando este durmiendo.Nada se escapa de la especulación mediante la duda metódica.

De allí que finalmente se enfrenta a la primera verdad que es tan cierta e indudable que ningún escéptico podrá echar abajo ,esta verdad es "Yo pienso , luego soy " o "Cogito ergo sum" de esta proposicion se deriva otra conclusión que es nada menos que la definición del filosofo como una sustancia pensante , es decir él define su esencia como una sustancia pensante que es independiente del cuerpo y que existe porque piensa. Pero se trata de una existencia frágil , que en cualquier momento podría no existir ya que los distintos momentos de temporalidad de su vida como sustancia pensante son independientes, unos (los posteriores) no pueden explicarse de los " anteriores". El hallazgo de esta primera verdad le suministra a la vez los criterios con los que juzgar cuando es verdadera cualquier proposición , estos criterios son : de claridad y distinción.


El siguente paso consistía en analizar los contenidos de su pensamiento encontrandose entre ellos la idea de perfección , cosa extraña sabiendo que se trata de un ser imperfecto. De allí que Descartes establece como conclusión que es Dios la causa de la presencia de la idea de perfección de entre las demás ideas de su pensamiento, "solo quedaba que hubiese sido puesta en mí por otra naturaleza que fuese verdaderamente más perfecta de lo que yo era". Se representa a Dios como una figura poseedora de todas las perfecciones , y de la que se depende. La dependencia es una imperfección , por tanto la dependencia entre el cuerpo y la naturaleza pensante o inteligente como es un defecto no es propio de Dios. Pero si es propio de los seres que son imperfectos y que dependen del poder divino .


A continuación utilizando el argumento ontológico llega a la conclusión que igual que la existencia del trinangulo está en el "mismo triangulo" de esta manera la existencia de Dios esta en la misma idea de Dios. Dada la difucltad que supone comprender tal preposicion, será necesario recurrir al entendimiento y alejarnos del mundo material.


Ademas es nuestra razón la que nos dicta que nuestras ideas deben tener algún fundamento de verdad porque son "puestas" por Dios . Y puesto que la verdad es más perfecta que la falsedad es por eso que las ideas que nos provienen de Dios deben cumplir tal característica.

Eleonora Chakarova

domingo, 24 de febrero de 2008

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 4, por Ana I. López

4. Formula, a partir del texto, la definición de duda metódica.

La duda metódica:

Es voluntaria: dice Descartes "como por entonces quería dedicarme solamente a la búsqueda de la verdad, pensé que era preciso que hiciese todo lo contrario y que rechazase como absolutamente falso todo aquello en que pudiese imaginar la menor duda", y más adelante "resolví fingir...".

Tiene una finalidad: "pensé que era preciso que hiciese todo lo contrario y que rechazase como absolutamente falso todo aquello en que pudiese imaginar la menor duda, a fin de ver si no quedaría, después de esto, algo en mi creencia que fuese enteramente indudable". Así pues, se sugiere que en caso de encontrar algo indudable, se cesará en la duda, duda que por lo tanto no es escéptica, sino metódica.

Es radical y universal: Descartes dedice considerar: "como absolutamente falso todo aquello en que pudiese imaginar la menor duda". Así, "puesto que nuestros sentidos nos engañan" son dignos de rechazo; tambien lo son "todas las razones que había admitido con anterioridad como demostrativas", y aún más, incluso resolvió "fingir que todas las cosas que en cualquier momento habían entrado en mi espíritu no eran más verdaderas que las ilusiones de mis sueños".

La duda de Descartes es una suspensión del juicio voluntaria y metódica, ya que tiene la finalidad de encontrar algo indudable, radical y universal, puesto que todo lo somete a ese proceso.

Ana I. López

martes, 19 de febrero de 2008

Cine: XXY


Una película que habla sobre el nacer diferente, sobre la adolescencia, sobre la sexualidad y sobre el derecho de elegir.

Una película argentina muy buena. Tienes un avance en la foto o más información aquí.

domingo, 17 de febrero de 2008

Fórmula 1 en la ciudad de Valencia

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 16

16. Diferencia entre seguridad moral y certeza metafísica.


Sobre la existencia del mundo corpóreo únicamente tenemos una certeza moral, es decir, una certeza probable y, por tanto, menos cierta que la existencia de Dios o del alma. No obstante, este tipo de seguridad nos llega para desarrollar nuestra vida práctica.


En cambio, la certeza metafísica es aquella que establece una relación de necesidad que es totalmente independiente de todo hecho y, además, es indubitable, como : “el todo es mayor que la parte” o “pienso, luego existo”. Descartes acabará sosteniendo que las certezas físicas, hechos que sólo son empíricamente verdaderos, como la existencia del mundo exterior, se fundamenta en la certeza metafísica de la existencia y veracidad divinas.


Estela Cózar

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 12

12. ¿Por qué afirma que la tercera prueba es la más convincente?
(O, Eleonora, ¿por qué me quitas la 13?) (sic)



Aunque la pregunta es bastante concreta, creo conveniente dejar claros algunos puntos antes de contestarla: la tercera prueba de qué, la más convincente con respecto a qué (e, incluso, Descartes, ¿quién?).
Con el fin de que mi respuesta se entienda mejor y que no quede sin contexto como “en el aire” añado una breve introducción que sirva de resumen de la parte cuarta pero que no vuelva a repetir tan detalladamente los contenidos de vuestras redacciones.

Recordemos que, en una época de crisis, la finalidad de Descartes es encontrar una verdad irrevocable, que no admita discusión y cuya solidez no puedan discutir ni escépticos ni relativistas. A través de la duda metódica, el filósofo trata de desechar todo aquello que admita posibilidad de duda y, a partir de aquella verdad, levantar nuevos argumentos válidos, para evitar caer en una situación de solipsismo. La base será, desde luego, “cogito ergo sum”, enunciado en el que se describe como a sustancia pensante o “cogitans”.
Asimismo se establece una regla general mediante la que puedan distinguirse otras verdades y, así, las cosas que se perciben de manera clara y distinta son verdaderas.
A raíz de dicha afirmación, se establece el dualismo cuerpo-alma, según el cual el alma es inmaterial e infinita y es aquello que define al ser humano, de naturaleza distinta al cuerpo; aunque es material en tanto que se une con éste.

De este modo, en la parte cuarta, busca nuevas verdades, y se orienta, en primer lugar, a la existencia de Dios.
Llegamos pues a la cuestión propuesta. Así, “la tercera prueba” hace referencia a la serie de argumentos que Descartes establece para justificar la existencia de Dios. Debo decir, no obstante, que no he encontrado en el texto explícitamente dónde dice el autor que es ésta la “más convincente” así que expondré mi parecer razonadamente para que luego me rectifiquéis si consideráis que no tengo razón.

Se inicia la argumentación con el argumento de causalidad enunciado en la parte anterior. Según éste, recurriendo a la teoría de la realidad objetiva de las ideas, una idea, como representación de una cosa, ha de provenir de una causa real. De este modo, si poseo la idea de perfección y yo no soy perfecto puesto que me limito a dudar, existe alguna naturaleza de mayor perfección que haga la función de causa real de la idea.
A partir del anterior argumento, Descartes establece que él no puede ser dicha causa puesto que, conociendo la idea de perfección él mismo no es perfecto y, como consecuencia, Dios constituye la causa real.

En este punto se encuadra la tercera de las razones, el conocido como “argumento ontológico”. La importancia y, al mismo tiempo, originalidad, del argumento es que se pretende explicar la existencia de Dios partiendo de la idea de éste. A una naturaleza perfecta y única se le atribuyen las mejores características, omnisciencia, omnipresencia, etc. Si ésta naturaleza tuviera existencia únicamente dentro de nuestro pensamiento, podríamos imaginar otro ser que fuera más perfecto que éste. Sin embargo, representando Dios la máxima perfección y no pudiendo y imaginar uno mejor, Dios debe existir también en la realidad.
Descartes compara este argumento con los objetos matemáticos en tanto que no se puede revocar. Así, ésta es para el filósofo la prueba definitiva para la existencia de Dios, ya que precisamente esta idea, la de “existencia” está comprendida dentro de la misma “perfección”.

“volviendo examinar la idea que yo tenía de un ser perfecto, encontraba que la existencia estaba comprendida en ella, del mismo modo que está en la de un triángulo que sus tres lados sean iguales a dos rectos…”

Clara Monzó

viernes, 15 de febrero de 2008

Blog en valencià dels alumnes del IES Carles Salvador (Aldaia)

No tenéis vergüenza. Tuvo que ser trasteando que llegara a saber del nacimiento del blog de valenciano. Estamos en la era de la imagen, así que si vais poniendo fotos o imágenes -con el mío no lo conseguí, a lo mejor ahí sí- queda mucho mejor. No sólo de palabras vive el ser humano, tampoco el de letras. Espero que funcione muy bien y poder contar cosas en él.




Lo pongo en la lista de enlaces.

jueves, 14 de febrero de 2008

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 9

9. La primera verdad garantiza que soy un ser que piensa, pero no que tenga un cuerpo, etc. ¿Cómo razona para llegar a la conclusión de que es una sustancia pensante separada y distinta del cuerpo?

Descartes explica este asunto a partir del “Pienso luego existo”. Para ser hay que pensar, sin necesidad de ninguna cosa material, por ello, dice haber conocido la sustancia pensante, su alma, su yo, por la cual es lo que es, y afirma que ésta es totalmente diferente al cuerpo, pues es más fácil conocer el alma, que es la que piensa, y por ello existe. Esto nos remite de nuevo a influencias como el dualismo antropologico del que hablaba platón, donde el cuerpo es una carcel para lo que de verdad vale, el alma. De todos modos, todo esto se explica con la frase por excelencia de Descartes, el “ Cogito ergo sum” Pienso luego existo.

David Llobell

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 3

3. Relaciona y distingue los términos: duda, creencia, certeza


El objetivo de Descartes es conseguir un conocimiento seguro, estable, irrebatible y sólido frente a cualquier duda; ¿pero, como empezar el camino hacia ese conocimiento?

Descartes piensa que para llegar al verdadero conocimiento, a una verdad absoluta, la cual no dé lugar a ningún tipo de vacilación o incertidumbre; primero, debe purificar su pensamiento eliminando de éste cualquier idea, creencia u opinión que tengamos; para así someterlos a la duda y a la crítica asegurándonos que son totalmente reales y que no nos llevarán al engaño.

Luego el término duda, hace regencia al proceso que lleva a cabo el pensamiento, al someter a la crítica y al análisis cualquier tipo de juicios que tengamos dentro de él, los cuales han sido considerados como verdaderos hasta entonces, aunque dieran lugar a confusiones y ambigüedades, pues no eran claros ni distintos; como realmente es cualquier certeza.

En este sentido, podemos ver como las creencias u opiniones también dejan de formar parte del conocimiento que tomaremos por verdadero, pues éstas, según Descartes son pensamientos no sometidos a ningún tipo de prueba o reflexión, es decir no han sido subordinados al proceso de la duda metódica para que puedan ser aceptadas como evidencias o certezas.

Como podemos ver, para alcanzar este conocimiento debemos seguir un proceso conocido como la duda metódica, mediante el cual llegaremos a una certeza absoluta es decir, a aquel conocimiento auténtico que estábamos buscando para establecer otras verdades, que cumplan siempre la condición de claridad y distinción mediante razonamientos deductivos.

Diana de la Torre

------------------

Descartes siente un desengaño producido por los estudios que había realizado, el principio de autoridad aristotélica, vigente en la época, le había llevado a aceptar una serie de verdades como ciertas sin haberlas comprobado personalmente. Descartes se siente engañado por los conocimientos que había adquirido hasta entonces y es, la necesidad de un método, lo que se convierte para él en una auténtica obsesión. El fracaso de los filósofos anteriores es para él el no haber sabido encontrar un método para su filosofía. Descartes plantea el método como solución al conocimiento, propone el método como solución a la búsqueda de la realidad absoluta, y, junto con la duda cartesiana (bastante importante en el método) intenta dar solución al verdadero conocimiento.El método se caracteriza por el uso de la razón frente a los sentidos. Es esto lo que establece seguridad a este método a la hora de fundar el conocimiento. La duda cartesiana es el punto de partida del pensamiento y consiste en criticar las creencias adquiridas, considerando como falso, en principio, todo aquello en lo que pueda darse la mínima posibilidad de error. Para Descartes es el medio para encontrar la verdad universal, la certeza. El resultado de la duda cartesiana establecida por Descartes posee la finalidad de quedarnos con el verdadero conocimiento de la realidad. A través de la duda se descarta todo aquel conocimiento falso, por lo que el resultado de la duda es el de rechazar los falsos conocimientos, abriéndonos camino a la verdad universal, a la certeza.

Comentario del comentario por Estela Cózar

miércoles, 13 de febrero de 2008

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 20

20. Explica la afirmación de que nuestros pensamientos deben tener algún fundamento de verdad.

Como Descartes ya ha desarrollado a partir del cogito la existencia de Dios, esta pregunta tiene una respuesta muy clara: Siendo Dios un ser omnipotente y omnipresente, representante de la idea de perfección y de infinitud, todas las ideas han sido creadas por él. Y aunque seamos seres imperfectos y finitos, nuestros pensamientos tienen que tener algo de verdad porque son representaciones mentales de lo que Dios ha creado. Y si él que es perfecto las ha creado, ellas mismas serán perfectas, por lo que sólo serán imperfectas en tanto que nosotros las pensamos, porque no siendo perfectos no podemos crear, pensar, lo perfecto [Aunque la idea de perfección sea una idea innata en los hombres en tanto que conocemos la imperfección y esta va asociada claramente a su opuesto, es decir, la idea de perfección].

Por ello nuestros pensamientos deben tener algo de verdad, porque en última instancia provienen de Dios que ha creado las cosas que pensamos, por lo que con un grado mayor o menor de equivocación, nuestros pensamientos tendrán algo de verdad.

José Ferrale

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 1

Metafísica: Significa lo que hay más allá de la naturaleza. Es la ciencia fundamental de la filosofía. Trata los problemas centrales y más profundos de la filosofía, tales como los fundamentos (axiomas, causas y “primeros principios”), las estructuras más generales (leyes y principio), el sentido y la finalidad de la realidad y de todo ser. Metafísica es, desde entonces, el nombre del saber más elevado que cabe alcanzar.

Escéptico: Alguien es escéptico cuando cree que todo es tan subjetivo que sólo es posible emitir opiniones. Los escépticos no creían en una verdad objetiva, porque para ellos era todo subjetivo, es decir, dependía todo del sujeto y no del objeto.


Esencia: Es la realidad persistente de un ser a través de las modificaciones de sus accidentes, es decir, la parte que no cambia de un objeto por mucho que pase el tiempo o por muchos accidentes que sufra.

Ilusión: Una ilusión es aquella distorsión de la realidad producida por una percepción errónea de ésta a través de los sentidos, los cuales nos pueden engañar y hacernos ver estas ilusiones, ya sean auditivas, visuales, etc.

Proposición: Es un enunciado, el cual puede ser verdadero o falso.

Sustancia: Es todo aquello que no necesita de algún antecedente para existir.

Inmutable: Signifca que no cambia. Para Descartes, estas cosas inmutables serían las ideas innatas, ya que son para él esencias inmutables y verdaderas, verdades claras y distintas. Por ejemplo, la idea de pensamiento, de existencia, de Dios, el principio de no contradicción, son para Descartes ideas innatas.

Omnisciente: Un ser omnisciente es aquel que todo lo sabe (y cuando digo todo es TODO)

Idea: Aquella forma de todos nuestros pensamientos, por cuya percepción inmediata tenemos conciencia de ellos. De suerte que, cuando entiendo lo que digo, nada puede expresar con palabras sin que sea cierto, por eso mismo, que tengo en mi la idea de la cosa que mis palabras significan.
Para Descartes existen 3 tipos de ideas:
-Adventicias o adquiridas, que proceden de la experiencia externa -un ruido-.
.Artificiales o ficciones, elaboradas por nosotros mismos -un centauro-.
.Innatas o Naturales, proceden de la propia naturaleza del entendimiento
Las ideas artificiales son las ideas formadas por mí mismo mediante mi imaginación y mi voluntad. En cuanto a las ideas innatas, son aquellas que no proceden ni de la experiencia externa ni de la construcción mental imaginativa, si no que el entendimiento las tiene en sí mismo por naturaleza.


Christian Alite

Pedo a pedo aumenta el calentamiento


Pincha la foto para comprobarlo...

Discurso del método, Tercera parte, por Diana de la Torre y Ana I. López



En esta tercera parte Descartes distingue entre la filosofía teórica y la filosofía práctica. Mientras que la segunda está encaminada a dirigir la acción, no puede realizarse en ella la misma abstención de juicio que es posible en la teoría, pues la acción no admite a veces dilaciones. Así elabora una moral provisional que le permita obrar adecuadamente, que rija su vida, mientras se dedica a dudar de todo, a fin de encontrar la verdad mediante el empleo de la duda metódica que establece en la segunda parte.


Esta moral provisional consistía en cuatro máximas que mencionaremos a continuación.


La primera de ellas consiste en obedecer las leyes y las costumbres de su país y por supuesto seguir con perseverancia a la religión. Asimismo debe alejarse de los excesos por lo que, deberá seguir las opiniones más moderadas de los más sensatos. Entre éstas, debía escoger las más cómodas en la práctica, aquéllas que le pareciesen más verdaderas.
Los excesos quedan totalmente excluidos y un ejemplo de esto son las promesas, pues éstas coartan la libertad individual al decirnos lo que tenemos que hacer, lo que debemos pensar. Además, en el mundo no hay ninguna cosa que estuviese siempre igual, en el mismo estado, así que como él lo que trataba era perfeccionar sus pensamientos y juicios, no tenía sentido tomar una cosa por buena, siempre y aunque después no resultase así, seguir obligado a cumplirla.

Descartes establece esta máxima porque como bien sabemos, ya no cuenta con sus ideas, pues las está sometiendo a la crítica, y lo único que pretende era ser moderado en sus acciones y no estar sujeto a ninguna obligación o norma que en todo momento le exigiese su cumplimiento.


La segunda máxima se fundamentaba en ser en sus acciones lo más firme y decidido posible. Aun cuando no esté en nuestro poder discernir las mejores opiniones, debemos seguir las mas probables.


La tercera máxima dice así: “procurar vencerse a sí mismo antes que a la fortuna, y modificar mis deseos antes que el orden del mundo”. Esto es, ya que solo tenemos en nuestro poder nuestros propios pensamientos resulta inútil desear conseguir el éxito en cosas exteriores, ajenas a nosotros, que al no poder alcanzarse crean insatisfacción. Consiste en impedir desear nada que no se pudiera conseguir, aunque confiesa que para lograr esto se requiere de largo ejercicio y gran meditación.


La cuarta máxima consiste en cultivar la razón a lo largo de toda su vida y avanzar en el conocimiento de la verdad, siempre siguiendo el método anteriormente descrito.


Según nos expone el autor nuestra voluntad está sujeta a nuestro entendimiento, por lo que si juzgamos bien, obraremos bien, adquiriendo así todas las virtudes del mismo y siendo felices. Probablemente esta conclusión nos recuerde al intelectualismo moral de Sócrates.


Llegados a este punto Descartes, afirmándose en estas máximas y aceptando las verdades de la fe (no sometiéndolas a la duda metódica para no enfrentarse con la Iglesia) se deshace del resto de sus opiniones.

Éste, diferenciándose de los escépticos, defiende su método, ya que le permitía obtener conclusiones bastante ciertas de las proposiciones que examinaba, aunque dicha conclusión solo fuese la de que no contenían nada de cierto.


El filósofo dedica nueve años de su vida al empleo del método y al progreso en el conocimiento de la verdad, los cuales “transcurren antes de que encontrase fundamentos de una filosofía más cierta que la vulgar”. En vista del resultado decide alejarse y retirarse a Holanda, en el que años de guerra lo habían convertido en el país más liberal de entonces.


Diana de la Torre y Ana I. López

martes, 12 de febrero de 2008

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 19

19. ¿Por qué tiene tanta importancia para Descartes la demostración de la existencia de Dios? ¿Qué función cumple en su sistema?

Como bien sabemos, Descartes parte de un problema: la necesidad de encontrar algo que sea cierto, es decir, que se perciba de manera y distinta, que no pueda albergar ningún tipo de duda y que pueda servir de base para llegar a obtener conocimiento. Para alcanzar esta certeza, el filósofo busca un método, que se basará en someter a duda a todo aquello que hasta ahora consideraba cierto, hasta alcanzar una verdad incuestionable que ninguna duda pueda derribar. Esta verdad es el ya conocido cogito: yo pienso, luego soy.

Una vez alcanzado este punto, otro problema le surge al pensador: cómo demostrar que existen más cosas, cómo poder estar tan seguro de esta existencia como se está de la certeza de la afirmación pienso luego existo. Existencia, la de las demás cosas, que se debe percibir también de manera clara y distinta y ser tan cierta que ningún escéptico pueda rechazar bajo sospecha de duda.

Es entonces, ante esta necesidad de salir de sus pensamientos, de escapar del solipsismo en que se está encerrando, cuando se da cuenta de la existencia de un cierto tipo de ideas en su mente de las que no está clara su procedencia. Dichas ideas son la idea de perfección y la idea de infinitud. Siguiendo su afán metódico y racional, Descartes busca el origen de estos pensamientos y establece una argumentación que le permite llegar a éste.

La argumentación comienza con la afirmación de que él no es perfecto, cosa que resulta evidente, puesto que duda y si fuese perfecto no necesitaría dudar sino que tendría conocimiento. Y entonces se plantea: ¿cómo es posible que un ser imperfecto como yo tenga una idea de perfección? Es obvio que de él no puede proceder, ya que algo imperfecto no puede ser origen de nada perfecto. La perfección solo puede originarse de perfección, es decir, solo puede provenir de algo perfecto. Por lo tanto, debe existir algo perfecto que cree esta idea de perfección y me la transmita. Y este ser perfecto es Dios.

De la misma manera sucedería con la idea de infinitud, ya que los seres humanos somos finitos.
Es en el último punto de su argumentación, en el que pasa de la idea de perfección a la existencia de un ser perfecto, en el que será más duramente criticado posteriormente.

Retomando la argumentación, la existencia de Dios le sirve a Descartes para justificar la verdad de nuestros pensamientos y solucionar de este modo su problema.

Esta justificación se basa en que todo lo que somos proviene de Dios, lo ha creado él. De ello se sigue que todas las cosas que percibimos de manera clara y distinta no pueden ser sino verdaderas en tanto que proceden de Dios, y que, como Ser perfecto, no puede ser origen de ningún tipo de falsedad. Por lo tanto, cualquier falsedad que puedan contener nuestras ideas no proviene de Él, sino que surge de nuestra imperfección. De esta manera podemos estar seguros de que nuestros pensamientos claros y distintos son verdaderos, ya que Dios, en tanto que es perfecto no puede poner en nosotros pensamientos que no sean sino verdaderos, y lo contrario no tendría sentido. También podemos saber que es más cierto aquello que pensamos durante la vigilia que lo que imaginamos en los sueños, por explícitos que estos sean. Esto es debido a que los primeros son mucho más evidentes y completos que los segundos. Además, en los sueños percibimos las cosas de manera semejante como lo hacemos mediante los sentidos, que sabemos que nos engañan. Es por esto que sólo podremos confiar en nuestra razón en estado de vigilia, que es la que nos dicta infaliblemente lo que nuestros pensamientos tienen de verdaderos y que ello procede de Dios.

Resumiendo, con la existencia de Dios Descartes encuentra una salida a su solipsismo, un puente que le permite pasar de dudar de todo a poder afirmar con certeza que tenemos pensamientos verdaderos y que, por lo tanto, pueden existir otras cosas en tanto que están en nuestro pensamiento. Y esta es la importancia y la función que tiene demostrar la existencia de Dios para Descartes.

Anna Roca

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 13

13. ¿Que característica dominante atribuye a Dios en cada prueba?

La demostración de la existencia de Dios para Descartes es esencial para la superación de la duda metódica. No olvidemos que la clave estaba en encontrar una idea de tal naturaleza que su existencia como idea implicase su existencia como realidad objetiva, referiéndose esta última a su vez a la representación de su contenido, es decir, el contenido de la idea.

Precisamente esta idea será la idea de Dios, la que Descartes apoyándose en una serie de pruebas utilizará para demostar la misma existencia de Dios. Es decir, intentará demostrar la existencia de Dios a partir de la misma idea de Dios , y para ello se servirá de una serie de pruebas o argumentos:

El primer argumento está basado en la idea de un ser perfecto. Antes de adentrarnos en el propio argumento seria conveniente recordar que las ideas son actos mentales es decir son propias del pensamiento y son todas iguales en el sentido que todas pertenecen a la realidad psíquica pero no todas poseen el mismo contenido, o no todas representan la misma realidad objetiva. Ahora bien, entre estas ideas que conforman mi pensamiento las hay algunas más perfectas que otras. Partiendo de esta observación el autor establece la conclusión que la idea más perfecta y con una realidad más objetiva es la idea de Dios, que es un ser sumamente perfecto. Por otro lado Descartes que se define como una sustancia pensante y finita es poseedor de esta idea perfecta, pero él mismo no es perfecto, luego esta idea existe en el porque otro ser la ha puesto y este ser es Dios.


El segundo argumento que aportará Descartes será " la imperfección y la dependencia de mi ser". En este punto el autor parte de la concepción de que él es un ser finito, y ademas es consciente de su imperfección ya que esta dudando por tanto su capacidad de conocer es limitada. De alguna manera se define como un "ignorante", pero si en cambio él hubiese sido la causa de su existencia se hubiese creado como un ser perfecto sin imperfecciones .Aqui define a Dios como la causa de su existencia , como un ser omnnipotente que deja en nosotros huellas por habernos creado. De ahí que surja este concepto de la dependencia puesto que él no se ha creado a sí mismo tampoco es el responsable de seguir existiendo, ya que los disitintos momentos de su vida como sustancia pensante son independientes, es decir, él esta seguro de que existe ahora en este momento pero no puede tener certeza de los momentos pasados. En breve, la razon de su existencia se debe a Dios.



En el tercer y último argumento conocido como el argumeto ontológico el filósofo afirma que todos los hombres tenemos una idea de Dios en cuya idea esta comprendida el ser extremadamente perfecto , omnisciente y omnipotente. Y puesto que la idea de Dios es una idea perfecta , y es más perfecta a su vez la existencia real que la existencia meramente mental, se establece como conclusión que en la misma idea de Dios esta su existencia. Una existencia definida en el ambito de la realidad y no solo en el mundo psíquico.


De esta manera Descartes consigue demostar la vercidad de su proposición que es "Dios existe".....

Eleonora Chakarova

lunes, 11 de febrero de 2008

Psicología y cine: Esquizofrenia y Spider, por Maribel Mínguez



Dirección: David Cronenberg (2002)


Sinopsis

Thriller psicológico ambientado en Londres. Spider (Dennis Cleg), es un niño débil, de mente frágil e inestable, es testigo de cómo su padre reemplaza a su madre tras asesinarla por una prostituta. Tras ese mismo instante Spider cambia, y actúa de forma alarmante piensa que corre peligro y decide trazar un plan con un trágico final. Ya de mayor y tras haber estado ingresado en un sanatorio, Spider es dado de alta y es enviado a una “residencia” donde se hospedan otros enfermos mentales y donde puede gozar de mas libertad. Pero su traslado solo le causa problemas ya que la Señora Wilkinson le ignora y no le da sus medicamentos. Todo esto hace que Spider descubra cosas de su pasado que nunca se había podido imaginar.


Comentario

Spider es un thriller psicológico que trata sobre la esquizofrenia. Trastorno mental que es muy común en la actualidad y que puede ser producido por: una conexión genética, por predisposición familiar o por factores externos. Los primeros síntomas de spider (aunque no se reflejan muy bien en la película) aparecen durante su infancia. No suele ser normal que surja antes de los 10 años de edad, pero aunque desconocemos la edad concreta de spider, puede que sus distintos miedos le hayan llevado a esa situación, a ese caos. Puede que todo lo que creía que podía controlar se le empezara a ir de las manos, sin ser consciente de ello: trastorno de personalidad, distorsión del pensamiento, de los sentimientos, de la percepción. Pero solo es un niño, personalmente creo que las escenas de sus padres, besándose, abrazándose, delante de el, es una de las principales “causas” de su trastorno ya que le hace transformar el sentimiento que tenia por su madre de amor en odio. Tal vez esto le llevara a ver a su madre con otros ojos. Pero nadie se percato, ni hizo nada para evitar un trágico final porque los síntomas no se manifestaron con claridad…

El director David Cronenberg nos da una visión realista de todo lo que sucede en la mente de un esquizofrénico. Puedes parecer tan normal como cualquier otra persona del mundo pero tu mente no funciona de la misma manera, como le ocurre al protagonista. El presenta tanto síntomas positivos (manifestaciones que las personas sanas no presentan) como negativos (aquellas cosas que el enfermo deja de hacer y que las personas sanas podemos realizar sin ningún tipo de problema). Presenta alucinaciones, delirio y trastornos del pensamiento: Cuando es trasladado a la residencia y deja de tomar la medicación empieza a revivir su pasado viéndose de niño y a la vez estando presente en él (como en un segundo plano, observando, espiando, cada paso que daba el de pequeño, su padre, su madre, la prostituta, etc.). Con su retorno al pasado, el espectador se da cuenta de todas las piezas que no encajaban en él, que hay algo que falla. Todo lo que pensaba, lo que creía, no era como realmente él imaginaba. Se atormenta por todo lo que paso, por todo lo que desconoce, quiere recordarlo todo, pero hay vacíos, vacíos que le impiden descubrir la realidad.

También muestra insomnio, conducta repetitiva e inquietud: De pequeño no dormía, prefería quedarse espiando a sus padres o jugando con su “telaraña”. De mayor también refleja los mismos problemas a la hora de dormirse, como he dicho anteriormente esta atormentado, tiene demasiadas dudas, demasiados pensamientos, recuerdos, preguntas… que le impiden conciliar el sueño. También es muy inquieto, no para, suele salir a pasear siempre, fuma mucho, se le ve nervioso, con miedo, frágil. Pero siempre protege su “diario”, en él escribe todos sus recuerdos con un lenguaje ilegible para nosotros pero todo lo contrario para él, no quiere que nadie lo encuentre, lo esconde, esconde su pasado. Pero no son los únicos síntomas que manifiesta. Spider, es un niño que desde pequeño no ha recibido todo el afecto que necesitaba por parte de sus padres (pobreza afectiva), marginado (insociabilidad), solía estar siempre solo, incluso llega un momento del thriller en el que su padre le dice “Te veo solo, yo a tu edad tenía amigos.” Con el tiempo también sufre trastornos en el lenguaje. Es un cúmulo de cosas lo que le lleva a enfermar de esa manera. Lo que le lleva a actuar dando lugar a ese triste desenlace.

Pero no siempre tiene que ser así, no tenemos que etiquetar a los enfermos mentales. Hay algunos que son considerados peligrosos y otros que no. Los que son peligrosos seguramente pasarán el resto de su vida en un sanatorio, controlados por especialistas y con una fuerte medicación. Y los que no lo son, tienen derecho a intentar rehacer su vida tras ser dados de alta, nadie asegura una rehabilitación definitiva, ya que pueden volver a recaer (no tiene una cura asegurada), pero se puede intentar.


Valoración personal

El thriller en un principio no sabía muy bien de qué iba. Mezclaba el presente, y el pasado del protagonista, los recuerdos, sus pensamientos, etc. Pero a medida que iba avanzando la historia, ya empezaba a verle el sentido, y a interesarme por ella. Así que finalmente acabó gustándome. Sobre todo como refleja al protagonista, y la visión que da de él. Como plasma todo. Pero bueno, sé que es una película que no ha destacado mucho. Primero por el tema del que trata, después por el pobre diálogo que hay, y porque si no estas atento/a puedes descolgarte de ella y no enterarte de nada. Aun así la recomendaría, ya que te acerca y te da a conocer cómo piensa, cómo actúa, cómo es un esquizofrénico.


Maribel Mínguez



¿Estamos mejor sin filosofía en el bachillerato? ¿Qué dicen a ello los que la sufren?

¡Saludos!

Os envíamos información relativa a la presencia de la filosofía dentro del bachillerato. Los borradores que se están manejando indican que va a perder una hora. Los profesores de filosofía de Madrid se están movilizando para conseguir que esto no sea así, y convendría que su iniciativa se difunda lo más posible por internet, y les apoyemos también en la recogida de firmas. Toda la información está disponible en este enlace:

http://www.boulesis.com/boule/una-perdida-silenciosa/

Un saludo:
Miguel

Que Vida Mas Triste

Aquí te dejo con una serie muy buena llamada Que Vida Mas Triste. Es un weblog (un diario en internet) donde el protagonista se graba y cuenta todo lo que le ha pasado durante toda la semana. Es muuyy bueno. Te ríees un monton xD. Hay 2 temporadas (unos 100 capítulos). Cada capítulo dura alrededor de 2 o 3 minutos. Si quieres echarte unas risas, te aconsejo seguir esta "serie" xD. Yo me he reído mucho con ella. Te dejo los 5 primeros capítulos de la 1º temporada.

1- http://www.youtube.com/watch?v=Z3HWhKbguR4
2- http://www.youtube.com/watch?v=6tbTyQmJKt4
3- http://www.youtube.com/watch?v=vGlUVVRpZ1Q
4- http://www.youtube.com/watch?v=33Zge4nA93A
5- http://www.youtube.com/watch?v=MrTQUKyKV9Y

Si quieres seguir viéndola, aquí te dejo un link donde están todos los videos de la primera temporada (empiezan por la página 3 y siguen hasta la 1)
http://www.youtube.com/user/trofff
Uno de mis capitulos preferido es el 7 de la 1º temporada

También está la página oficial www.quevidamastriste.com pero te aconsejo verlo en youtube.

Salu2
De Christian Alite

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 6

6ª Reformula el argumento por el que concluye el primer principio: “pienso luego existo”.


Una de las frases más contundentes y más importantes de la historia de la filosofía es “cogito ergo sum” o “pienso luego existo”, frase que dejó escrita Descartes para quitar todas las dudas de si existimos, o por el contrario no existimos.

Descartes acepta que podemos tener conceptos erróneos de todo cuanto conocemos, ya que nos surgen dudas cada vez que vamos aprendiendo, pero él asegura que de lo único que no podemos dudar es de nuestra existencia, esto lo asegura con el “cogito ergo sum”, que él asegura que viene de la intuición, y la intuición es según Descartes una luz natural que hace transparente a la mente, y por tanto hace que veamos las cosas claras, y ver las cosas claras es carecer de dudas, y carecer de dudas es asegurar que algo es verdadero o que algo existe , y todo esto se debe a que nosotros pensamos, y como nosotros pensamos, todo lo antes dicho es cierto pues nosotros existimos.

Con todo esto podríamos decir que la duda de la existencia del “yo”, queda resuelta, bien por todo lo antes dicho, o bien porque la intuición nos ha quitado todas estas dudas, y como la intuición se basa de claridad y distinción, y para Descartes estas son las máximas de la certeza, entonces la existencia del “yo” es corroborada.

Arturo Calvo

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 7

7* Explica la frase: pero, inmediatamente después, advertí que mientras de ese modo, ...que lo pensaba fuese alguna cosa...

Es de esta forma como Descartes se da cuenta de la 1ª verdad "pienso, luego soy". Pues, al darse cuenta de que quiere pensar que todo es falso, llega a la conclusión de que él existe porque piensa. Lo que se relacionaría con el criterio de certeza, llega a una conclusión que nadie puede derribar, ni los escépticos, pues ellos pueden estar seguros de que existen como materia pensante. Tras esto, para reforzar más la certeza, se ha de mencionar la vigilia del sueño, pues nuestros sentidos pueden engañarnos haciéndonos creer que estamos despiertos cuando dormimos, pero aún así, estamos pensando...por lo que no podemos negar la certeza de "pienso, luego soy". Es por eso que Descartes consigue defender bien su certeza para que no sea derribada. Esto se relacionaría con la segunda máxima dentro de la tercera parte, pues en ella se dice que "ser en mis acciones lo más firme y resuelto que pudiese y no seguir con menos constancia las opiniones más dudosas". Él decide abandonar aquellas opiniones que le provoquen duda ya que eso sería como perder el tiempo, además es firme en aquéllas que le proporcionan certeza. Esto se explica en la tercera parte contando la historia de dos viajeros extraviados en un bosque.

Laura Herrera

domingo, 10 de febrero de 2008

Examen de química

La siguiente pregunta fue hecha en un examen trimestral de química en la Universidad de Toledo.

La respuesta de uno de los estudiantes fue tan "profunda" que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía Internet, razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.

Pregunta: ¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)?

La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime).


Un estudiante, sin embargo, escribió lo siguiente:

"En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa del Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen.

Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas. En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones. La mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno.

Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno.

Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial. Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno.

Según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas. Hay dos posibilidades:

1. Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste se desintegre.

2. Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se congele.

¿Qué posibilidad es la verdadera?:

Si aceptamos lo que me dijo Teresa en mi primer año de carrera ("hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo"), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera.

Doy por tanto como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido.... dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino, lo que explica por qué, anoche, Teresa no paraba de gritar "¡Oh, Dios mío!


Dicho estudiante fue el único que sacó "sobresaliente"


Lo mandó Xenia

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 8

8) ¿Por qué puede afirmar que ni las más extravagantes opiniones de los escépticos pueden hacer tambalear las afirmaciones anteriores?

Descartes afirma que ni las más extravagantes opinones de los escépticos podrán hacer tambalear las afirmaciones anteriores porque ha alcanzado el cogito, es decir, una verdad “tan firme y segura” de la que nadie, ni tan siquiera los escépticos, puede dudar.
Pero para llegar a esta primera afirmación Descartes utiliza un método propio, el método cartesiano, es decir, la duda metódica. Este proceso estaría basado en el método escéptico, al cual quiere derribar, y consiste en la duda absoluta, o sea, dudar de todo. Este planteamiento radical del método cartesiano se ve limitado por las afirmaciones del propio autor, que propone una moral provisional, es decir, una serie de máximas a seguir durante su período de duda, y que limitan esta radicalidad inicial.
A través de la duda Descartes desconfía de la fiabilidad de los sentidos, puesto que son engañosos y nos proporcionan impresiones contradictorias referentes a un mismo objeto visto en dos momentos distintos, o en un mismo instante por dos personas distintas, por lo que no es a través de ellos que podremos alcanzar la verdad. A continuación pasa a dudar de la realidad en sí, puesto que lo vivido en sueños nos parece tan real como lo vivido durante la vigilia, así que no pudiendo estar seguros de si estamos despiertos o no, no podemos estar seguros de la realidad de las cosas que vemos y que nos suceden, por lo que este tampoco sería el camino para encontrar esa primera verdad. El paso siguiente es la llamada duda hiperbólica, o duda total:
“¿No puede ser que exista un genio maligno que me esté engañando constantemente?”
Esta pregunta podría conducir a la parálisis mental [Epojé], que es el final del camino de un escéptico, en el cual se llegaría a la conclusión de que “No puedo saber nada puesto que no puedo estar seguro de nada”, ya que hasta este momento Descartes ha seguido un razonamiento parecido al que habría hecho un escéptico.
No obstante esta parte está menos desarrollada en el discurso del método porque contradeciría en cierta manera la primera máxima de la moral provisional (“Comenzando ya a no contar para nada con las [ideas] mías propias, a causa de que quería someterlas todas a nuevo examen, estaba seguro de no poder hacer nada mejor que seguir las [ideas] e los más sensatos”) ya que un Dios astuto y engañador iría en contra de los preceptos eclesiásticos, e ir en contra de estos preceptos supondría una radicalidad excesiva de la que Descartes no es seguidor, como deja patente a lo largo de todo el texto.
Sin embargo podemos ver claramente que todo este proceso ha sido un simple argumento de concesión al adversario, por el cual constantemente el autor no ha parado de darle la razón a los escépticos siguiendo su mismo razonamiento para finalmente cortar esta duda con un golpe de razón:
“Advertí que, mientras quería de ese modo pensar que todo era falso, era preciso necesariamente que yo, que lo que pensaba, fuese alguna cosa. Y dándome cuenta de que esta verdad, yo pienso luego yo soy [“Ego cogito, ergo sum, sivo existe”], era tan firme y segura que las más extravagantes suposiciones de los escépticos no eran capaces de hacerla tambalear”.
En consecuencia Descartes termina con el bucle de duda en el que caen los escépticos con una afirmación tajante, puesto que los escépticos llegaban a dudar de su propia existencia, pero es evidente para todos, incluso para ellos, que mientras están dudando deben existir, aunque no pudiendo tener segura su existencia inmediatamente anterior a ese pensamiento ni la inmediatamente posterior, sino sólo la certeza de que Existen en tanto que piensan.
A partir de esta primera afirmación inamovible Descartes establece las características que deben tener las verdades primarias, a través del entretejimiento de las cuales logrará demostrar la existencia de Dios y de toda la realidad, que al partir de una premisa tan distinta y verdadera, y cuya certeza es incuestionable, es preciso que todos los razonamientos que de ella se desprenden sean así mismo igual de verdaderos y reales.

Jose Ferrale

---------------------------------------

->
Al decir "Pienso, luego soy" está mostrándonos una conclusión en la cual los sentidos no tienen nada que decir al respecto, la frase nos intenta decir que uno mismo puede estar seguro de que existe porque está pensando, pero eso no quiere decir que uno mismo sepa que los demás existen o que el mismo ha existido en el pasado o en el futuro. Los escépticos podían dudar de todo pero nunca de que existían en un presente, pues un claro ejemplo de que existimos como materia pensante es que pensamos.
Es una verdad incuestionable, independientemente de los sentidos, del propio cuerpo... Si que podemos dudar de que los demás existan o no, pero yo puedo estar completamente segura de mi existencia en este momento, siempre en el presente. Pero en el pasado o en el futuro no puedo estar segura, porque mi memoria o mi premonición pueden engañarme.

Laura Herrera

Discurso del método, SEGUNDA PARTE, por Laura Herrera y José Ferrale


En esta segunda parte, Descartes nos muestra el por qué de la elaboración de un método para la filosofía. Según su opinión la filoosofía se ha alejado de su verdadero camino de conocimiento que es necesario un método para poder volver a la senda correcta. Sin embargo nos repite constantemente que este método no ha de ser implantado y seguido por todos, sino que es un método que él ha encontrado y que le ha servido, salvándose así la espalda ante las posibles réplicas de la iglesia en una época tan convulsa como en la que fue escrito el discurso del método. Sus argumentos son los siguientes:

· La pluralidad de las ciencias:

Si en una ciencia muchos hombres opinan, crean varias hipótesis lo cual creará más dudas y con ello menor grado de perfección.

En el texto, utiliza cierta metáfora para hacer referencia a este argumento, esta metáfora es la de la creación de obras, pues bien dice que, "a menudo no hay tanta perfección en las obras compuestas de varias piezas y realizadas por la mano de distintos hombres como en aquellas en que uno solo ha trabajado".

·La parálisis mental (epojé):

La cual lleva a bloquear a los escépticos, por lo que siempre se quedarán en la duda. Es ésta una de las causas por las que se quiere crear un método que, mediante una serie de pautas poder llegar a una verdad sin dejarnos paralizar por la duda. Es decir: Descartes utiliza la misma duda escéptica en su método, pero sólo como sistema para llegar a un primera verdad tan clara que ningún argumento esceptico sea capaz de tumbar.

También hace referencia a aquéllos que no pueden seguir el método por dos razones: Ya sea porque son demasiado precipitados y sin duda aceptarían demasiado pronto una sentencia como verdadera sin haberla analizado a fondo, tanto como aquéllos que son menos capaces mentalmente y por lo tanto deben seguir las opiniones de los demás.


Posteriormente Descartes describe el proceso seguido para la elaboración del método, el cual consta de las siguientes reglas o máximas:

- Evidencia: Para empezar el método, debemos tener claro que no tomaremos como verdadero nada que no sea evidente.

- Análisis: Deberemos examinar y separar en pequeños grupos aquéllo que más adelante intentaremos resolver, es por eso que debemos separarlo en grupos cada vez menos complejos hasta obtener los más sencillos posibles.

- Deducción: Una vez separados, hemos de resolverlos. Siempre empezaremos por los más simples y interrelacionándolos acabaremos por formar los más complejos.

- Enumeración: Una vez estudiado los distintos grupos, tenemos que repasarlos para darnos cuenta que no nos hemos equivocado en nada y que podemos estar seguros de dicho procedimiento.


Para una explicación más comprensible del método, podemos poner como ejemplo una ecuación, la cual resolvemos mediante una serie de procedimientos o lo que sería lo mismo, mediante un método. Siempre empezamos separando una ecuación según sus paréntesis...y sabiendo las reglas, empezamos por lo que primero hemos de resolver, de grupos menos complejos a los más difíciles. Una vez hecha, lo normal es repasarla para comprobar que en nada nos hemos equivocado y como resutado tenemos una verdad demostrada que nadie puede derribar.

Todo este proceso (es decir, el método) está basado en las matemáticas, concretamente en la geometría euclidiana.


Laura Herrera y José Ferrale

Discurso del método, PRIMERA PARTE, por Oscar Requena y David Llobell


En esta parte, Descartes nos cuenta parte de su vida, por lo que tiene bastante de biográfica, pero nos servirá como una introducción donde se habla del buen sentido, se consideran diversas ciencias y donde se da el primer paso del “método”. Durante toda la obra de Descartes, podemos observar rasgos donde muestra mucha cautela, para no provocar a los poderosos de aquella época, la iglesia, y de este modo se cura en salud.

Descartes, se refiere al buen sentido como razón, y afirma que es igual en todos los hombres, es “la cosa mejor repartida del mundo”. Seguidamente nos dice que las diversas opiniones se deben a la forma en la que conducimos nuestros pensamientos y no a que unos sean más o menos razonables. El filósofo habla de la creación de un método, el cual ha elaborado sabiendo las tres dificultades que se le imponen: la mediocridad de su ingenio, la corta duración de su vida y la obligación de someterlo todo a duda. A esta forma de aplicar, conducir, encaminar el pensamiento lo llama el método, el camino hacia la verdad y el sendero que le lleve a elevar el conocimiento a su máxima potencia.

A continuación, comienza la consideración a todas las ciencias que estudió en uno de los mejores colegios de Europa, la Flèche. Las letras sólo le llevan a dudas y errores, la historia solamente cuenta aquello que le interesa, en la filosofía encuentra demasiadas opiniones, la teología no está a nuestro alcance, y la alquimia, astrología y magia acaba despreciándolas. De las otras ciencias, en tanto que participan de la filosofía, critica sus bases, las cuales las declara como poco fiables. En cambio las matemáticas le fascinan por su certeza y evidencia, pero le sorprende no haber encontrado su verdadera función, su aplicación, aunque admite tener unos fundamentos muy sólidos. En cuanto a la poesía y retórica, son dones naturales, por lo que no son objeto de estudio y no podemos aplicar ningún método, que es entorno a lo que giran todas estas consideraciones anteriores. De esta forma, Descartes pretende eliminar aquellas que supongan un obstáculo para la búsqueda de la verdad, el método, aunque sin embargo, estás le ayuden a andar con seguridad por la vida.

Tras no satisfacer su ansia de verdad, se dispone a viajar para ganar experiencia y reflexión, y por ello se alista en dos ejércitos bien diferentes. Pero después de un tiempo se da cuenta de qué se encuentra con muchísima diversidad de opiniones y decide investigar en su país y sus libros, en su razón, en si mismo, como tesis a este relato.

Oscar Requena y David Llobell (alias Corleone)

Descartes, Discurso del Método (Ed.Diálogo), Parte IV, 10

10. a) Localiza y describe el criterio de verdad. A continuación, explícalo.
b) Han un esquema de los tres argumentos de la existencia de Dios que nos expone Descartes.


a)

El lugar en el texto donde Descartes describe el criterio de verdad que el va seguir es en el primer párrafo de la pág. 78, es decir, “Después de esto…”.
Localizado ya, prosigo a describir lo que en este párrafo se dice: Tras averiguar Descartes que él no era más que “una substancia cuya esencia toda o naturaleza no es sino pensar” (yo pienso, luego soy), se da cuenta de que no hay nada que le diga que esa afirmación sea cierta, que sea verdad, sino que ve muy claramente que esa afirmación lo es. A partir de este razonamiento aclara como regla general que todas las cosas que son evidentes son verdaderas, poniendo ahora como problema la distinción entre las afirmaciones evidentes y las que no lo son.

b)

 El primer argumento comienza seguidamente después del párrafo del criterio de verdad, es decir, en la pág. 78: “Después de lo cual…” y acaba en la séptima línea comenzando por debajo: “…que fuese por Dios”.
- Descartes reflexiona sobre la duda y deduce que por tanto él no es perfecto ya que creía que era mejor conocer que dudar.
- Seguidamente adelanta la conclusión de este primer argumento: “conocí evidentemente (que había aprendido a pensar en algo más perfecto que yo) que debía ser de alguna naturaleza más perfecta.”
- Reflexionando sobre “la tierra, el calor, y otras mil” aclara que no percibe nada más perfecto que él.
- El filósofo se acerca a la conclusión diciendo que de él no podía proceder esa idea de perfección pues él no era perfecto y tampoco podía proceder de la nada.
- Concluye: “solo queda que esa idea hubiese sido puesta en mí por una naturaleza más perfecta, es decir, que fuese por Dios”.

 La segunda argumentación comienza en “A esto añadí” (justo al acabar el 1er argumento) y acaba en el final del primer párrafo de la pág. 79: “no podían subsistir sin Él ni un solo instante”.
- El francés defiende la existencia de un ser más perfecto del cual depende ya que si él se hubiese creado a sí mismo sería perfecto, todopoderoso… (Otra vez adelanta la conclusión).
- Niega la posibilidad de que haya algo de imperfección en Dios.
- En definitiva, existe Dios y él ha sido el que le ha dado todo lo que tiene y lo que no tiene.

 Ya en el tercer argumento, el cual comienza en el segundo párrafo de la 79 con “Quise indagar…” y acaba al final de la misma: “como lo pueda ser cualquier demostración de la geometría”.
- Compara la existencia de las demostraciones de la geometría con la existencia de Dios.
- Dice que igual que acepta por evidente (criterio de verdad) la existencia de las demostraciones geométricas, nadie le asegura la existencia de su objeto: “no veía nada que me asegurase que hubiera en el mundo triángulo alguno”.
- Por consiguiente es tan cierto la existencia de Dios (por “evidencia” de sus razonamientos o demostraciones) como lo pueda ser la existencia de cualquier demostración geométrica.

Oscar Requena

Conversaciones con mi jardinero

sábado, 9 de febrero de 2008

Apadrina una palabra

Probablemente si le dijese a un amigo mío que es un noctívago, creería que lo estoy insultando. Sin embargo, somos [y me incluyo] eso, noctívagos a más no poder.

Hace poco descubrí las webs www.reservadepalabras.org y www.reservadeparaules.com y he redescubierto léxico que tenía olvidado y que me trae recuerdos de mis abuelos, que aunque no fueran a la escuela, tenían sin duda mucho más vocabulario que cualquier estudiante de la ESO. Recuerdo a mi abuela diciéndole a mi madre "Pareixes una lloca!!" por la manera en la que se encargaba de mis primos y de mi, o al abuelo de mi primo quejándose de "las dichosas garrampas" que le daban en las manos.

Por ello animo a todo aquél que tenga un ratito a apadrinar aquellas palabras que han caído en desuso, pero que no por ello deben caer en el olvido. Porque una lengua la dignifican los hablantes, y hoy en día, esa dignidad está por los suelos.

Lo mandó Jose Ferrale

miércoles, 6 de febrero de 2008

El poder de tu voz

Eso,

El poder de tu voz

Gracias Maribel

La cámara humana. Stephen el memorioso

Un artista británico registra en su cabeza ciudades que reproduce fielmente

CAROLINA ETHEL - El País. Madrid - 05/02/2008

Stephen Wiltshire (Londres, 1974) es un artista inglés de aspecto juvenil que aprendió a hablar a los nueve años. Pero desde los cuatro ya se comunicaba con el mundo a través de la plumilla y el pincel. Curiosamente la primera palabra que pronunció fue "papel".

Stephen, el memorioso. Un artista británico con el síndrome del sabio (el que padecía en el cine Rain man) registra en su cabeza ciudades que reproduce fielmente.


Diagnosticado de autismo, el niño Wiltshire, cuyos padres emigraron a Inglaterra procedentes de las Antillas, se dedicó a reproducir todo lo que sus ojos capturaban y su mente grababa fielmente. "Me fascinaba ver los edificios desde el autobús y después pintarlos", afirma ahora en Madrid, a pocas horas de empezar una de sus ya populares hazañas.

El sábado pasado, Wiltshire sobrevoló la ciudad en helicóptero durante unos 30 minutos, acompañado de su inseparable hermana Anette y de personal de BT Global Service, la empresa que le ha invitado. Con las imágenes que memorizó, empezará hoy a dibujar la ciudad, en un enorme lienzo, en el Palacio de los Deportes de Madrid. Tanto el desarrollo como el enorme cuadro final podrá ser observado por quienes se acerquen allí a partir de hoy y hasta el miércoles.

Los edificios y las calles son la materia prima de sus obras. Grandes urbes como Tokio, Nueva York, San Francisco, Londres, París y Roma ya han sido capturadas y plasmadas con detalle sobre papel y con plumilla por este artista sui géneris.

Un impresionante vídeo en el que se superpone su Catedral de San Pedro con una panorámica real de Roma se puede ver en su página web www.stephenwiltshire.co.uk, donde también exhibe las obras que vende en su propia galería londinense.

La revelación de su talento vino después de que sus profesores en el colegio observaran una reproducción del Big Ben hecha de memoria y en pocos minutos por el niño que más tarde, con tan sólo 12 años, su talento fue destacado por el mismísimo director de la Academia Británica.

Con el tiempo y gracias al interés de varios neurólogos, el diagnóstico sobre la genialidad de Wiltshire ha cambiado. Su caso se conoce como síndrome de savant (síndrome del sabio), el mismo que padecía Rain man, aquel ser maravilloso que le hizo ganar su segundo Oscar a Dustin Hoffman. La cinta es, además, una de las películas favoritas de Wiltshire.

Habla pausadamente y a parte de una sonrisa tímida, el interlocutor no logra percibir sus emociones. No mira a los ojos y sus respuestas son cortas y simples. "Me gusta escuchar música pop de los ochenta y me gusta ver televisión" dice este joven de estatura baja, mientras se acomoda una gorra de los Yankees de Nueva York. A simple vista, Stephen Wiltshire pasaría por un rapero o un grafitero. Y su estética no dista mucho de esa cultura urbana. Sencillamente le fascina la vida en la ciudad, "los edificios, el humo y los taxis amarillos de Nueva York". Distintos de los que hoy dibujará: los blancos y típicamente madrileños que transitan entre las grandes torres y las viejas joyas arquitectónicas que conforman el paisaje de la ciudad.

Antes de volver a su casa en el oeste de Londres, donde vive con su madre, a este genio le quedan tres escalas: Dubai, Jerusalén y Sidney. Ciudades que no ha visitado jamás, pero que logrará retratar para siempre, tras unos minutos de contemplación. Porque lo que su mente graba, no lo olvida jamás.



-> Nota: El título hace referencia al cuento de Borges, "Funes el memorioso".

martes, 5 de febrero de 2008

El mayor vertedero del mundo está en el océano Pacífico

Una mancha de basura con un tamaño dos veces el territorio de Estados Unidos flota se desliza entre la Costa de California y Japón

ELPAÍS.com - Madrid - 05/02/2008

Una gran "sopa de plástico" que flota en el océano Pacífico con un tamaño dos veces el territorio de Estados Unidos es, según los científicos, el mayor vertedero del mundo. La mancha cubre cerca de 500 millas de la costa de California, rodea Hawai y se extiende hasta casi Japón, según publica The Independent.


Charles Moore, el oceanógrafo norteamericano que descubrió la "gran mancha de basuraç" y creador de la Fundación de Investigación Marina Algalita cree que contiene unas cien millones de toneladas de desperdicios. La descubrió por casualidad en 1997 durante un crucero de Los Angeles a Hawai al navegar por un vórtice que los marineros generalmente evitan porque hay poco viento y mucha presión.

Según el oceanógrafo Curtis Ebbesmeyer, la mancha es como un ser vivo: "Se mueve como si fuera un gran animal sin correa", capaz de provocar catástrofes cuando se acerca a la costa. "Con frecuencia se aproxima al archipiélago hawaiano, dejando la costa cubierta de plástico", explica Ebbesmeyer a The Independent.

Según Naciones Unidas, la contaminación del océano provoca la muerte de más de un millón de pájaros marinos cada años y de 100.000 mamíferos acuáticos. Jeriguillas, cigarrillos y cepillos de dientes han sido encontrados en los estómagos de muchos animales muertos.

domingo, 3 de febrero de 2008

Psicología y cine: Trastono de identidad disiociativa y El mensajero del miedo, por Scofield

Trastorno de identidad disociativa:

Podríamos definir el trastorno de identidad disociativa como una enfermedad mental que no se nace con ella, sino que es causada por algún hecho traumático, accidente o experiencia que haya sufrido una persona. Las ideas, percepciones, identidad o memoria por ejemplo, se encuentran separados del conocimiento consciente.


El mensajero del miedo:

Un pelotón de 10 soldados norteamericanos sufren un atentado en Kuwait, con lo que son capturados y sometidos a una fuerte hipnosis y pruebas electromagnéticas, es decir, un lavado de cerebro para que uno de los soldados, Raimon Shaw llegue a ser presidente de la nación norteamericana.
12 años después sobreviven 3 soldados, Raimon show, el sargento (negrata) y un soldado. Es a partir de aquí donde podemos ver los síntomas que afectan a cada uno de los personajes, un estrés abrumador, percepciones irreales (escuchar u oír cosas inexistentes)etc..Son algunos de los síntomas de este peculiar trastorno en el que no sabes nada con seguridad, causado por la experiencia de la derrota de Kuwait y el lavado de cerebro.

Scofield