Después de esta introducción hay que decir que el pensamiento de Descartes es completamente lo contrario al escepticismo, por eso, se enfrenta directamente a él.
Descartes sí que creía en la posibilidad de la razón para conseguir verdades absolutas y poder así construir un sistema de conocimientos indudables para que ninguna suposición, por extraña que parezca, pudiera derrumbarla. Para construir este sistema hay que ponerse en una postura radical. Renovar la filosofía, ya que siempre esta en disputa, dudar de todo, desde sus ideas hasta las creencias de la sociedad, y una vez hecho esto, confiar en la razón para llegar al objetivo.
Pero se necesita algo para conseguir todo esto, se necesita un método adecuado que dirija la razón por el lugar adecuado y que sirva para alcanzar la verdad. No basta solo con tener buen ingenio, hay que saber usarlo bien. Descartes define el método como simples reglas mediante las cuales nadie tomará por falso lo que es verdadero, aumentando gradualmente su conocimiento. Siempre siguiendo estos 4 preceptos:
1-La evidencia, no admitir nunca algo como verdadero si éste está expuesto a duda. Aquí hay que tener cuidado con la precipitación, aceptar como evidente lo confuso sin estar claro; y con la prevención, no tomar como evidente algo claro y distinto. Esto a su vez nos lleva a dos palabras que también conviene comentar, la claridad, una impresión cuyo contenido está inmediatamente presente en el entendimiento; y la distinción, aquella idea clara que esta separada de todas las otras y definida en sí misma en relación con las demás.
2-El análisis, desmantelar todas las ideas complejas hasta dejarlas en lo mas simples posibles.
3-La síntesis, ordenar estas ideas simples, para volver a montar las ideas complejas, pero ya con la claridad y la distinción de estas.
4-La enumeración, volver a repasar todos los pasos para no equivocarse.
Ya una vez sabidos los pasos, se empiezan a usar. Primero de todo, dudar de todo, y a este primer paso le llamamos, la duda metódica. Duda porque es duda, y metódica porque es (que no, que esto es broma, que me está saliendo muy rollera y no quiero que os aburráis. Ya acabo, tranquilos.)
Es en este momento cuando Descartes consigue sacar esa gran primera verdad, se da cuenta de que dudando, el piensa. Y al pensar, él existe, “cogito, ergo sum”. Se da cuenta de que resistiría la teoría más extravagante que se le pudiera ocurrir a cualquiera. A partir de este instante, es cuando uno se puede construir su casa, sin miedo a derrumbarse
Rubén Honrubia