aquí sí que se encuentras lo que buscas en el blog

domingo, 20 de enero de 2008

El niño con el pijama de rayas, por Clara Monzó


En este comentario no se revela el final del libro, aunque sí se desgrana parte del argumento. Advertidos quedáis.

Aunque no sea un tema filosófico, no creo que esté de más comentar de vez en cuando un libro voluntariamente; igual, incluso os animáis a leerlo.

El tema de los “best-sellers” es bastante polémico, así que tampoco quiero entretenerme demasiado en ello, simplemente daré mi opinión sobre el libro.

Se trata de una obra narrativa escrita por John Boyne, que ha tenido éxito últimamente en las listas de ventas. La contraportada del libro no incluye ninguna información sobre el contenido, sino una nota del editor que disculpa esta ausencia con la originalidad del argumento, que puede romperse si se revela algo al lector desde el principio. En mi opinión esto no es más que un mero recurso que pretende captar la atención del lector ya que, objetivamente, la temática (me atrevería a decir, incluso, que también el final) puede averiguarse observando el color de la portada o, al menos, al leer la primera página. De este modo, el pijama de rayas hace referencia al uniforme de los refugiados nazis en los campos de concentración.

Se nos presenta a Bruno, un malcriado niño de nueve años, y a su familia, que vive en una lujosa casa en Berlín y cuyo padre ocupa un alto cargo militar. A través de éste se nos describe el resto de la historia, mediante un estilo que pretende recrear la inocencia infantil y que recibe influencias de Antoin de Saint-Exupéry. La familia se traslada en un momento dado a Auschwiz, ya que el padre se ha convertido en la mano derecha de Hitler. Allí, Bruno encuentra una zona de la alambrada que separa su casa del campo de concentración, que no está vigilada, y en ese punto conoce a un niño judío, con el cual se comunica a través de la red metálica.

Considero que la Segunda Guerra Mundial constituye en estos momentos un tema recurrente y sobreexplotado, tanto en cine como en literatura. Para poder aportar algo nuevo a esta época, habría que enfocar la obra desde una perspectiva distinta, cosa que Boyne no consigue en ningún momento. La intención del autor es transmitir el horror a través de los ojos de un niño que es totalmente ajeno a lo que ocurre a su alrededor, tanto que, a pesar de que su lengua natal es el alemán, no es capaz de pronunciar correctamente “fhürer”. Lejos de alcanzar su propósito, se obtiene una novela absolutamente insulsa, escrita con un estilo literario llano y fácil, que no sabe jugar con los sentimientos del lector y que se sostiene únicamente por el horror histórico al exterminio de los campos de concentración, hecho que priva a la obra de mérito. Está vacía de contenido y, desde luego, lejos de lo que dictan algunas críticas, no aporta nada nuevo a la literatura contemporánea, ni es una lectura apasionante de principio a fin.

En conclusión, un buen trabajo de marketing.

NOTA: No obstante, aunque opino que no hay que dejarse llevar por una portada llamativa, el libro se puede devorar en una tarde, y si eso sirve de detonante para lecturas posteriores, valdrá la pena. Ahí queda eso.

(Neus, no te enfades, te agradezco el préstamo!!!)

Clara Monzó

3 comentarios:

Oscar Fernández dijo...

Resulta refrescante ver críticas bien fundadas como la tuya, Clara, aunque en este caso no estoy para nada de acuerdo con mucho de lo que expones.

Desde luego que hay mucho de marketing en la presentanción y el final no es para nada imprevisible, pero ni el principio ni el final salvan ni condenan una obra. Tal vez yo esté a fecha de hoy menos bombardeado que tú por la temática del nazismo -¿un éxito de la enseñanza pública?- y por eso no vi el significado del pijama a rayas en la primera página. Ahora bien, tampoco me creo que tú allí adivinaras el final del libro.

Lo que éste nos muestra es cómo,para unos ojos inocentes -por antonomasia los de un niño- es completamente inconcebible un comportamiento fascista. Para llegar a ser comprensible han de estar completamente tapados los ojos del que mira.

En definitiva, lo más interesante del libro, y por lo que me parece del todo justificado y deseable que ocupe un lugar importante en las listas de ventas, es que consigue llevarnos de forma certera a un sitio concreto. La forma certera es la mirada de un niño, la cual, aunque se le pueda hacer alguna objeción, creo que es del todo consistente. El sitio a que nos lleva es, ni más ni menos, a la clave de bóveda de la reflexión ética, a lo que hace que ésta tenga sentido: la denuncia de la distinción arbitraria entre "nosotros" y "ellos", otorgando a unos y negando a otros derechos que han de pertenecer a todos.

Por ambas razones, presentación más que aceptable de un punto delicado y necesario de volver a tematizar una y otra vez, me parece un libro muy recomendable. ¿Joya de la literatura? No, creo que no, pero sí de esos libros que uno se alegra de ver entre los más vendidos. Una lectura agradable que cumple uno de los mandamientos de la lectura: ¡Pedir más! No le hagáis caso a Clara y leedlo.

PD: Una profesora de literatura que conozco interpretó el final como lo que buscaba el compañero del protagonista, pero yo no llego a tanto.

Pepe [l'alumne, xd] dijo...

Eres una spoiler ¬¬

Ahora ya no me podré leer el libro [?¿?¿?]

daviiid***vittooo dijo...

Bueno, yo me he leído el libro, y la verdad es que me ha gustado mucho. Yo tampoco comparto la opinión de clara, ni tampoco podría hacer un comentario tan determinante como el suyo, no llego a tanto xD.

Desde el principio nos cuenta la historia de un niño que es hijo de la mano derecha de hitler, pero lo bueno es que lo cuenta desde la inocencia y la ignorancia de un niño de 9 años.

En mi opinión el tema si que es predecible pero para nada lo es el final del libro como dicen, no te imaginas las historias que le van a ocurrir a Bruno ni a quien va a conocer, y tampoco su relación con todos los personajes. Por ello, aunque sea un tema demasiado masticado, la gracia de este libro es la forma en que está contado y no lo que cuenta, aunque tambien es importante claro...
Además es un libro que para nada se hace pesado, es muy facil de leer y por lo menos a mi me enganchó al leerlo, tenia ganas de saber que era lo proximo que le iva a pasar.

En cuanto al tema de los best-seller, en este caso yo creo que ha sido gracias a la facilidad de lectura, y que lo puede leer desde un niño hasta un abuelo, y un libro que resulta curioso y entretenido.