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lunes, 28 de junio de 2010

Fluir les emocions (L'ofici de viure), por CRISTINA MONTIANO



Este programa d L’ofici de viure, Fluir les emocions, trata sobre cómo convivir con nuestras emociones, para que no resulten perjudiciales para nosotros.

Para ilustrar un poco el tema de las emociones, hablan del concepto que tenían de ellas los antiguos chinos. Bien, pues éstos consideraban que había algunas emociones universales, que eran la alegría, la tristeza, la ira, el miedo y la preocupación. Según la medicina china, las emociones eran reguladas por la sangre y el hígado y las consideraban perturbadoras del alma e intentaban alejarse de ellas. Sin embargo, nos dan uno de los mejores consejos: las emociones no deben ignorarse ni reprimir, sino identificar y canalizar la energía hacia actividades creativas.

Por otra parte, uno de los colaboradores del programa dice lo siguiente: “Las emociones son inevitables, necesarias y muy valiosas”. Inevitables porque el cerebro está programado para sentirlas; necesarias, porque son útiles a la hora de prevenirnos de algún peligro y tomar decisiones; y valiosas, porque nos informan de lo que nos importa o nos falta en la vida.

Por otra parte, es necesario diferenciar entre emoción y estado de ánimo. Los estados de ánimo son emociones secundarias, que derivan de las primarias; son menos intensas pero más duraderas que las emociones principales. La principal diferencia entre estos dos conceptos es que la emoción es más evidente y puede ser observada desde fuera.

Y por último, tenemos algunas ideas y consejos para convivir mejor con las emociones. Algunos de los más sencillos son escuchar lo que sentimos y aprender a expresarlo. Pero los que me han parecido más importantes son los siguientes:

- Expresar lo que sentimos con palabras.

- Aceptarlas; esto puede explicarse con un ejemplo muy sencillo. En la navegación, por ejemplo, sabemos que no podemos controlar el viento y lo aceptamos, al mismo tiempo podemos cambiar la orientación de la vela para aprovechar ese viento. Lo mismo pasa con las emociones, no podemos controlarlas y debemos aceptarlo y seguir con nuestra vida.

- Autoconocimiento; podemos ilustrarlo con el ejemplo del salto de agua. Imaginemos un salto de agua, que lleva a una cueva en una montaña; debemos cruzarlo aunque eso suponga mojarnos y estar dominados por él durante unos momentos. Al cruzarlo, lo vemos desde el otro lado y conocemos más cosas. Debemos actuar igual con las emociones, no dejar que nos dominen más que por poco tiempo y mirar más allá y, si es posible, conocer de dónde vienen.


Por CRISTINA MONTIANO, 1º BATX

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cierto Cristina, la gestión de las emociones son de vital importancia para todos nosotros y nosotras. Nuestro futuro estará ligado a la buena gestión emocional. Seguro
Àngel Ramírez
E.F.