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domingo, 18 de octubre de 2009

Sacks, O., El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Anagrama 2009, cap. 24, por ANNA BALAGUER



Cap. 24: El artista autista

El capitulo titulado el "Artista autista" trata de un joven de veintiún años, llamado José , al que todos catalogaban de retrasado mental. Tenia un aspecto frágil y estaba muy delgado.


Un día el Doctor Sacks empieza a tratarlo y le deja su reloj de bolsillo para que el lo dibuje, ante la despectiva mirada de un hombre que le llama idiota y le menos precia solo por el simple hecho de ser autista. José dibujo el reloj introduciendo todos los rasgos, incluso los pequeños detalles como todos los minutos y el circulito interior de los segundos. Lo único que le sorprendió Sacks fue que dibujo la ruedecilla estriada y la presilla trapezoidal del reloj (que sirve para engancharlo a una cadena) amplificadas y que cada número tenia una medida, un estilo. El objeto dibujado simbolizaba su "sentimiento" .


Al Doctor Sacks ya no le llamaron más para ver a José pero el decidió ir a verlo por su propia voluntad, ya que, le inquietaba, quería saber más de el, porque estaba convencido de que no era un idiota como todos decían.


Las terapias consistían en que el le daba algún referente, una imagen de modelo y José la tenia que dibujar. El primer dibujo fue tomado de una revista con magnificas ilustraciones en la que se veía una canoa en medio de un lago.


Sacks quedo asombrado ante la rapidez y la minuciosa exactitud de la reproducción y aun más teniendo en cuenta que José había mirado la canoa y luego había apartado la vista. Esto llevaba a la conclusión que José retenía esa imagen es su mente, pero no obstante el no había dibujado una canoa, sino, su canoa, desde su punto de vista, desde su estado de ánimo.


Luego le dio a dibujar una trucha, el la miro unos segundos y luego se puso a dibujar su propio pez.


Al pez original le faltaba carácter, parecía sin vida, pero el José dibujo, era como una imagen tridimensional, parecía que tenia vida. Estas terapias llevaron a la conclusión de que José tenia una impresionante memoria visual.


Una compañera de Sacks, había tratado a José años atrás y había escrito sobre el autismo en general, diciendo que un número muy reducido de niños autistas son capaces de descodificar el lenguaje escrito. No obstante también hay niños autistas que tienen una extraordinaria habilidad para resolver rompecabezas o desmontar juguetes mecánicos.


Sacks, recopiló más información de José, una ficha en la que se indicaban las primeras descripciones de su enfermedad original: una fiebre a los ocho años acompañada de ataques incesantes y luego continuos , acabando en la aparición del autismo. Además José tenia un trastorno grave de lóbulo temporal, tanto en el izquierdo como en el derecho. Los lóbulos temporales están relacionados con la capacidad auditiva, y, concretamente, con la percepción y la formación del lenguaje, esto podía conllevar a una agnosia verbal auditiva, una incapacidad para identificar sonidos verbales que alteraba la capacidad para utilizar o entender la palabra hablad, de manera que José se hizo "mudo" y dejo de hablar con los demás cuando se puso enfermo. Pero había una capacidad que se conservaba, y era la de dibujar. Aun así José tuvo que dejar de ir a la escuela (a causa de las convulsiones, los ataques hacia personas y las caídas) aunque durante un tiempo tubo una profesora particular.


Se le considero incurable y un caso perdido. Se le margino de la escuela, y de la sociedad.


Durante quince años apenas salió de su casa, porque su madre no se atrevía a sacarlo debido a los ataques que le daban. Lo cierto es que José desapareció del mundo y hubiera seguido así de no haber hecho una visita al hospital, a causa de un arrebato, el cual le hizo romper objetos y herirse.


No se sabía que había causado este arrebato , lo que estaba claro era que su ingreso en el hospital, le otorgo un desahogo físico y psicológico. Cuando llevaba cuatro semanas allí empezó a tener esperanzas y a sentirse más animado.


La tercera vez que Sacks vio a José le pidió que dibujara aquel pez, que en su día dibujo, y el asintió con la cabeza, cerro los ojos y empezó a dibujar.


Esta vez dibujo dos peces dentro del agua. Le pidió otro dibujo que consistía en una postal de navidad en que salía árboles y en medio un pájaro. Dibujo el pájaro magníficamente , pero cambio la rama en que se apoyaba el pájaro, de ser una rama frágil, el le dio vida y la pinto mas gruesa y con flores. Había transformado el invierno en primavera y por fin empezaba a hablar( más bien a reproducir emisiones extrañas e ininteligibles) y Sacks se sorprendía , ya que todos le consideraban mudo. Habían conseguido reducirle los trastornos del lóbulo temporal y mejorar sus potenciales fisiológicos del habla.


José fue trasladado a un pabellón más tranquilo y sosegado en el que habían un número excepcional de especialistas. Sacks fue a visitarlo, y pasearon por el jardín, no hizo falta ni que le diera la pluma José empezó a observar las flores que habían bajo sus pies y dibujo su propia planta. Un autista, un retrasado mental con un don para lo concreto, es capaz de dibujar un pez o una flor con una fidelidad increíble, pero también puede dibujar uno que sea su personificación.


Hoy en día no se admite que hayan artistas autistas y por ello se les margina, se les trata sin consideración alguna, como si fueran insignificantes.


Los autistas raras veces están abiertos a influencias, su destino es el de estar "aislados". Entonces, que le reserva el futuro a José? ¿Hay algún lugar para él?



POR ANNA BALAGUER (1º Batx.)

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