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lunes, 7 de noviembre de 2011

Psicología en Platón, por Marc Palés


El alma  es considerada algo inmaterial e inmortal y tiene prioridad sobre el cuerpo humano, según Platón el ser humano es su alma.
Partiendo de esto diríamos que los seres humanos no somos mÁs que almas que se reencarnan una y otra vez.
Platón afirma que las almas preexisten en el mundo de las ideas y por lo tanto adquieren los conocimientos sobre el bien, la verdad, la justicia, la belleza, etc.
Se dice que el cuerpo es la cárcel del alma porque el alma se encuentra encerrada hasta que el cuerpo muere y vuelve al mundo de las ideas dónde ha preexistido.

El alma tiene tres partes, la primera parte es la racional dónde se encuentra la inteligencia del ser humano y su lugar es la cabeza, la segunda parte es la irascible dónde están las pasiones y su lugar es el pecho y en tercer y último lugar está la parte apetitiva que es la fuente de los apetitos y deseos del ser humano y se encuentra en el vientre. Al haber tres partes en el alma de todo ser humano, hay tres tipos de personas, las personas en las cuales domina la parte racional que viene a ser la inteligencia, después están las personas que se dejan llevar por sus emociones, y los que piensan solo en lo material y en lo que desean.

Platón afirma que la función propia del alma humana es el conocimiento. El conocimiento se trata en saber acerca de lo inteligible, de lo que no se percibe por los sentidos y su fuente principal es la inteligencia. Para alcanzar este conocimiento no nos tenemos que dejar engañar por los sentidos ya que las cosas cambian como diría Heráclito, tenemos que contemplar las ideas eternas a través del alma para llegar al conocimiento.

Esto se basa en la teoría de la reminiscencia, como he dicho antes el alma ha preexistido y ha adquirido conocimiento sobre las ideas, cuando un alma se reencarna en un cuerpo esas ideas se borran y el ser humano tiene que recordarlas mediante preguntas. Platón afirma que conocer es recordar.

Por otra parte está la opinión, que está un escalón por debajo del conocimiento, la opinión se conoce a través de los sentidos y de la realidad sensible por lo tanto no es del todo fiable y a Platón le resulta un tanto oscura. Distinguimos entre conocimiento y opinión, si utilizas el alma llegarás al conocimiento pero si utilizas los sentidos solo tendrás opinión.

Para llegar al conocimiento supremo se debe saber la idea de Bien. Esta idea se encuentra en el mundo inteligible que es el mundo de lo que es superior a lo real.
Allí se encuentran las ideas y los objetos matemáticos, que como decía Pitágoras, los números constituyen la esencia de las cosas.

Todo está formado por números, hasta las personas, si expresáramos el peso, la altura, el porcentaje de agua corporal, etc.
Y por otra parte el mundo sensible, que es el mundo del devenir, de lo material, de lo que nace y de lo que muere, en definitiva de lo que está en un cambio constante, y por ello se encuentra por debajo del mundo inteligible.
Como el cuerpo humano que según Platón es una fuente de apetitos y deseos que llevan a lo material y arrastran al alma hacia lo sensible donde no encontrará el conocimiento y la alejan de su lugar de origen.

Para que el alma pueda llegar al conocimiento supremo tiene que haber tenido una educación apropiada. Sócrates afirmaba que la finalidad de la educación debía ser alcanzar la verdad por uno mismo mediante las preguntas del educador. Esta técnica o método educativo es la dialéctica. Primero se hace dudar al alumno de todo aquello que creía conocer y así hacerle ver que no sabe nada.

Primero hay que aceptar la propia ignorancia para poder aprender. El segundo paso es que el discípulo llegue a hallar la verdad en su interior mediante las preguntas que formule el maestro.
Este arte lo deben aprender los aspirantes a gobernantes del Estado, porque si los gobernantes no saben lo que es el Bien o la justicia no podrán ser justos ni obrar bien a favor del pueblo y entonces serán malos gobernantes como pasaba en la época en la que vivió Platón.

Para ello tiene que haber una clase de personas que sean filósofos-gobernantes, que tengan un conocimiento de las ideas y que hayan sido educados mediante la dialéctica. Este tipo de educación es un proceso difícil ya que el cuerpo tira del alma hacia el mundo sensible.

Habrían tres clases sociales, la clase de los productores, que estaría formada por los campesinos y artesanos su función sería la de producir aquello que la sociedad necesitara, y en ellos predominaría la parte apetitiva. La clase de los guardianes que tendrían la función de proteger la ciudad y en los que predomina la parte irascible y tienen como virtud la valentía. Y por último los filósofos-gobernantes que como ya he dicho se encargarían de dirigir al pueblo mediante los conocimientos obtenidos en la educación previa.

Por último esta clase de filósofos-gobernantes al conocer las ideas no podrían obrar mal a sabiendas ya que si alguien conoce realmente qué es el bien, tiene que obrar bien, y si no es así es que realmente no sabe lo que es el bien.

La idea de bien es en lo que se basa todo, y solo se puede llegar a esa idea mediante el alma.

3 comentarios:

Oscar Fernández dijo...

¿Te das cuenta cómo las primeras frases no terminan de congeniar unas con otras? No quieren ser amigas porque no se entienden. Falta darle forma para que apunte a lo que es esencial en la pregunta: se trata de ofrecer comprensión y orden, no amontonar información.

En el 2º§ algo de memorieta. ¿Por qué hay algo tachado en el 3º?

En el 4º§ vuelves a las andandas.

¿Y el tachado del 5º§?

Buen gesto de introducción de autores. Lo mismo con los demás temas.

En el 7º§ vuelve a haber pelea de frases. En vez de dejarlas separadas porque ves que no van bien juntas, busca la forma de que se conozcan, preséntalas.

Cuidado en 8-9, que hay un poco de confusión entre Sócrates y Platón. ¿Puede alguien separar lo que es de cada uno?

¿Puede otra persona distinguir entre los dos significados de dialéctica? Puede ser otro buen comodín a gastar cuando las cosas no van bien.

El 10 queda un poco en el aire y 11 pasa a ser memorieta otra vez. Busca la distinción entre repetir datos y orientarlos hacia la pregunta. ¿Se ve la diferencia?

El 11, además de mencionar el intelectualismo moral, podría haber indicado lo que significa para el autor.

La "conclusión" es de las que os digo que te llaman a cenar y cortas el texto por lo sano. Has de recuperar lo central de lo que has estado tratando.

Lo que digo de la memorieta no es por fastidiar, sino porque al hacer eso se deja de decir lo que sería más interesante, como desarrollar el paralelismo entre el alma y la polis, lo que es la armonía, la crítica de la democracia...

O se suelta el rollo o se des-a-rrolla, las dos cosas no se pueden hacer. Si repites no creas y el texto queda sin vida, sin desarrollo.

Marc, te he dado caña pero hay cosas interesantes. Hay párrafos, cierto hilo conductor e información relevante, pues te mantienes en el tema. Pero falta la asimilación de los contenidos que te lleve a los sitios interesantes.

Anónimo dijo...

Me ha gustado el texto en cuanto a contenido a pesar de que las primeras frases las he visto más como conclusión que como introducción yo hubiera empezado citándolas y luego las hubiera desarrollado por la parte de en medio y luego hubiera hecho un resumen de todo al final.

MªJosé

Anónimo dijo...

La utilización de los conectores es buena pero no entiendo los saltos que se hacen de párrafo a otro no encuentro un hilo conductor.

Amparo Cabañero