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lunes, 31 de octubre de 2011

Pensamiento platónico, por Andrea Ochoa



¿Qué se entiende por ‘’real’’? ¿Cómo llegamos hasta la realidad? Para Platón lo real sería lo estable, lo que dura siempre, por ello, presenta una teoría dualista ontológica, donde distinguimos dos grados o formas de realidad.

Mundo inteligible (lo que son las cosas). El mundo inteligible seria lo que no cambia lo auténticamente real, un grado superior de saber, un saber universal. Para Platón el mundo inteligible pertenece al mundo de lo transcendente, no podría captarse por los sentidos sino por la inteligencia y el pensamiento por medio de la razón. No habla de realidades materiales y visibles sino de lo que equivale a lo eterno e inmutable, de ahí que las Ideas son una auténtica realidad.

Cuando Platón habla de Ideas, no se trata de ‘’ideas’’ en el sentido de pensamientos que solo existen dentro de la mente, se trata de una única Idea, únicas realidades, ya que, lo que de real hay en las cosas visibles derivan justamente de las Ideas; pero al mundo inteligible no pertenecen solo las Ideas, sino también los objetos matemáticos, que aunque corresponde al mundo de lo eterno tienen menos realidad o un nivel ontológicamente inferior al de las Ideas, ya que los objetos matemáticos dependen de las Ideas, por ejemplo, la Idea del número cuatro. Pero además todas las Ideas dependen de una única Idea suprema, que alumbra a todas las demás, las cuales participan de ella.

Mundo sensible (lo visible). En primer lugar Platón piensa que las realidades materiales que percibimos por los sentidos no podemos alcanzar un conocimiento de ellas, cuando pensábamos que lo habíamos conocido ya habrían cambiado, por tanto son menos reales, no podremos decir de ellas que verdaderamente son. Lo que podemos ver, tocar, oler, etc. Se encuentran en  continuo cambio, no están dejando de ser algo para empezar a ser otra cosa que aún no son.

Pero, ¿es posible distinguir dos mundos distintos de ser real? Platón confirma que las cosas sensibles copian o imitan de forma perfecta la Ideas, podemos decir por lo tanto, que las Ideas, el mundo inteligible es la causa del mundo sensible, de que haya constancia de las cosas sensibles.

¿Se puede alcanzar un conocimiento firme sobre cualquier realidad o sólo sobre una? Hay que tener en cuenta que cuando hablamos de realidad diferenciamos dos formas de realidad (inteligible y sensible), por eso, Platón propone dos niveles de saber, el conocimiento y la opinión. Para Platón el conocimiento es siempre el saber de lo inteligible, el que podemos alcanzar por medio de la inteligencia y el pensamiento; para conseguir el conocimiento real habrá que dirigir nuestra alma hacia lo inmaterial, hacia las Ideas.

En cambio, Platón piensa de la opinión que es un nivel inferior al conocimiento, es un saber confuso  que está en continuo cambio y se guía por los sentidos. Considerando que (Platón afirma) de las cosas que cambian nunca podemos obtener un conocimiento verdadero, a diferencia de los Sofistas, para  Platón todo saber es opinión; si usamos los sentidos para averiguar sobre realidad visibles lograremos solo opinión, pero si usamos la inteligencia alcanzaremos conocimiento. Además, Platón también dice que aunque la opinión no sea tener un verdadero conocimiento no deja de ser una clase de saber, pero se aproxima menos a las realidades inteligibles, por tanto es un nivel intermedio entre el conocimiento y la ignorancia.

Como ya hemos visto las Ideas están fuera del mundo sensible; Platón con esto defiende que hay una relación entre el alma y las ideas. Pero, ¿por qué el alma humana las conoce? El alma pertenece al mundo inteligible pero al entrar en el mundo sensible y encarnarse en un cuerpo, el alma olvida las Ideas y sólo queda una mancha confusa, esto quiere decir, que cuando creemos que hemos conocido o experimentado que son las Ideas no es así, realmente lo que ocurre es que el alma ya las conocía y lo único que hace es recordarlas, con lo cual, tenemos ya innato un concepto borroso de ellas.

Platón considera el alma como el principio del conocimiento, por tanto establece una división en tres partes: racional, irascible y apetitiva. La racional sería el origen de la inteligencia, la irascible es la parte humana de las emociones y la apetitiva es la parte de los apetitos y deseos materiales, en el Estado hallamos igualmente tres grandes grupos humanos: el primer grupo, en el que mandan los apetitos, consiste poder controlar tus deseos (moderación) producir todo aquello que la ciudad necesite; el segundo grupo se encuentran los que están capacitados por naturaleza a la defensa, en el Estado Ideal la virtud de los guardianes sería sin duda la valentía (pasiones); y en el tercer grupo están especialmente preparados para aprender, gobernar y dirigir el estado (clase de los filósofos-gobernantes), en estos individuos predomina la parte racional y su gran virtud consta de la sabiduría, para finalmente recibir una educación especial.

Por eso el conocimiento del Bien será la meta que persiga la educación; el bien común más importante para Platón es la Justicia, por lo tanto, la ciencia de la justicia y del bien solo puede proporcionarlo la filosofía; solo después de este largo proceso educativo los filósofos estarán preparados para gobernar.

1 comentario:

Oscar Fernández dijo...

Directa al tema: deja resuelto en el primer párrafo lo central de lo que vas a desarrollar, no irlo poniendo según avanzo sino dejarlo bien clarito.

La redacción es correcta, pero fíjate cómo falta claridad estructural. Hay párrafos pero no una argumentación contundente que siga un plan previsto. Es importante tener ese plan y no estar sólo hablando del tema.

Otro problema es que el ejercicio no era el pensamiento platónico, sino desarrollar uno de los siete temas y hacer referencia a los demás. Estaba pensado para tener que hablar en un aspecto de todos los demás, obligándote a sintetizar mucho. Si en vez de eso haces un recorrido general se trata de otra cosa, no vale para lo que yo quería.

Has de adaptarte más al tipo de ejercicio que es. No es fácil, pero saldrá.

Fíjate cómo en la conclusión sí que hablas de otro tema, lo que pasa es que al ser la conclusión habría de retomar lo más importante de lo que se ha dicho.